acto reconocimiento medicos Yuniasky Crespo Baquero, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC y Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública de Cuba entregaron la distinción al joven electo como último delegado directo al Congreso de la UJC. Foto: Yander Zamora

Cuando se informaba la necesidad de aumentar el apoyo con personal de la salud, equipo médico y financiamiento para asistir a las comunidades afectadas con la epidemia del ébola en el África occidental, no se dudó en acudir a este llamado y Cuba fue el primer país en responder.

Así refirió el coronel Pablo M. Raventós Vaquer, director del hospital militar central doctor Luis Díaz Soto, en el acto de reconocimiento a la labor de los médicos internacionalistas que cumplieron misión en tierras africanas, acontecido ayer en dicho centro.

El también miembro del contingente Henry Reeve expresó que las brigadas médicas cumplieron el compromiso contraído (…) demostrándose una vez más el carácter humanista y solidario de la medicina cubana y la fortaleza de nuestro sistema nacional de salud.

El acto fue momento, además, para presentar públicamente como delegado directo al X Congreso de la Unión de Jóvenes Comu­nistas , al primer teniente Rotceh Ríos Molina, médico internacionalista de 29 años de edad.

Sobre sus experiencias en África, el doctor  Ríos Mo­lina consideró decisiva la participación de los cubanos para controlar la epidemia, pues no solo contribuyeron a disminuir la mortalidad, por ejemplo, de más de un 80 % a un 22 % en el caso del centro de tratamiento de ébola donde él radicaba, sino que su presencia fue determinante para que otras personas en el mundo se incoporaran a la lucha.

El joven médico agregó que otro aspecto que destacó de los cubanos fue la calidez humana con la que realizan su trabajo. “En Cuba estamos acostumbrados a ser atendidos por los médicos o a tener un vecino doctor que también nos trate” pero en África no sucede así, expresó.

“Allá los pacientes que eran positivos de ébola eran recluidos y prácticamente no tenían asistencia sanitaria en el sentido de medicamentos, asistencia médica, toma de sus signos vitales o medición de su evolución diaria; noso­tros demostramos que ese trato cercano y hu­ma­no sí podía realizarse”, comentó.

“Hoy me siento una persona mejor y mucho más capacitada, pues la experiencia de intercambiar con médicos de otros países es única y te das cuenta de que los médicos cubanos están tan bien formados como el resto de los profesionales del mundo”.

Félix Báez Zarría, médico que venció la muerte luego de haberse infectado con este virus, significó que las acciones de nuestro gobierno y médicos cubanos sirvieron para patentizar al mundo que “cuando se trata de un compromiso hu­mano; personas de diferentes países, ideologías, religiones y hasta realidades pueden unirse para luchar por un fin común”.

Presidieron el acto Yuniasky Crespo Ba­que­ro, primera secretaria del Comité Na­cio­nal de la Unión de Jóvenes Comunistas, y Roberto Mo­rales Ojeda, ministro de Sa­lud Pública de Cuba.

Fuente: Periódico Granma

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