asamblea12Lina Pedraza Rodríguez, ministra de Finanzas y Precios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

En el Palacio de Convenciones de La Habana, en la sección vespertina de ayer del Plenario de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se aprobó el plan de presupuesto para el año próximo a comenzar. Además fue aceptada la denominación del 2016 como: “Año 58 de la Revolución”.

 

Las actuales circunstancias de actualización del modelo económico cubano hacen que el tema del presupuesto estatal sea cada vez más complejo, pertinente y fundamental.

Precios y mercado mayorista en el debate

 

Entre las varias intervenciones de los diputados acerca del presupuesto y el plan de la economía para 2016, resaltaron dos dedicadas a los temas de la continua elevación de los precios de los productos agropecuarios y la necesidad del mercado mayorista para el sector no estatal.

 

Israel Pérez Cáceres, diputado por Yaguajay, habló acerca de la urgencia de bajar los precios de los productos agroalimentarios para combatir la especulación de un grupo de intermediarios y lograr que sean más asequibles para la mayoría de la población.

 

“Se plantea que no se pueden fijar los precios, pero yo no creo eso. Algo hay que hacer, porque cada seis meses aumentan y vuelven a aumentar, y el perjudicado es el pueblo. Y no son los guajiros los culpables de este fenómeno, lo puedo asegurar. Hay lugares donde se compran las cosechas, las matas de aguacate y mango.

 

Yo no creo que un grupo de personas pueda decidir cuánto vale un producto. No digo que se fije un precio, yo digo que hay que topar, exigir que se ponga un precio máximo para los productos”, expresó.

 

Al respecto, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro, coincidió con el planteamiento del diputado y declaró que ese era un tema preocupante, cuya solución, “al menos momentánea” no debe dilatarse.

 

Además, pidió a la dirección gubernamental del país, concentrarse en las particularidades de esta realidad y encaminar esfuerzos y acciones a su solución.

 

En otro momento, Irma Shelton Tasset, diputada habanera por el municipio San Miguel del Padrón, preguntó por qué los sistemas de gestión no estatal – cuentapropistas (existen unos 500 mil trabajadores en este sector) y cooperativas no agropecuarias (están registradas más de 500 en todo el país) – no disponen de un mercado mayorista para adquirir sus insumos y acuden a los locales donde compra toda la población, que termina afectada, pues algunos productos se agotan demasiado rápido.

 

Marino Murillo respondió a su interrogante aclarando que el mercado minorista ha venido creciendo y en este sector existe un problema de abastecimiento que no logra satisfacer la demanda de los productos más vendidos.

 

Lo primero es abastecer el mercado minorista, porque si no está abastecido y creamos una red mayorista, entonces la demanda del primero se trasladará al segundo, por lo tanto, el minorista debe estar abastecido”, dijo, y señaló que con ese objetivo se han destinado importantes partidas presupuestarias para el 2016.

 

Asimismo, el ministro de Economía y Planificación explicó que la dualidad monetaria y cambiaria afecta también. Las empresas estatales funcionan con una tasa de cambio de uno-uno, o sea cada CUC tiene el mismo valor que un CUP, sin embargo, el circuito monetario de las personas naturales funciona con tasa 1-25.

 

Si los cuentapropistas o cooperativistas que operan en el mercado minorista compran en el mayorista, tendrían ganancias extraordinarias y donde cualquier productor – estatal o no – tenga ingresos demasiado altos, que no estén asociados a su eficiencia es arbitraje”, explicó Murillo.

 

“En Cuba, por la dualidad cambiara, los precios minoristas no son continuidad de los mayoristas. La diferencia entre ambos en el mundo se mueve entre un 20 y 30 por ciento y en el caso nuestro es el doble. Por ejemplo, si le abrimos la posibilidad a los dueños de paladares de comprar la cerveza nacional a 50 centavos, la venderían a dos CUC y tendrían una ganancia extraordinaria, originada no por su eficiencia, sino por la diferencia entre los mercados”, agregó.

 

Aun así, “tenemos que ordenar el mercado mayorista para las fórmulas no estatales, donde logren comprar sus productos al precio minorista actual menos el 20 por ciento. Para continuar con el mismo ejemplo, si la cerveza vale un peso, la comprarían en 80 centavos. Esto ya se está haciendo, a modo de experimento, con algunas cooperativas no agropecuarias, como el centro nocturno Karabalí y los restaurantes La Casona y Los Doce Apóstoles, todos en La Habana”.

 

El también vicepresidente del Consejo de Ministros declaró que es necesario encontrar fórmulas para solucionar esta problemática, pero es un tema complejo.

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