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iniciEl Ballet Folklórico Babul presentó bailes franco-haitianas y afrocaribeños, elementos recurrentes en el repertorio de la compañía. La aldea del poeta Regino Eladio Boti, está de celebración. Así se percibe en calles, centros culturales y plazas de la ciudad capital de la provincia extremo oriental de Cuba; la Fiesta a La Guantanamera marca el momento de mayor efervescencia en la vida artística y recreativa de la urbe oriental.

Con una gala matizada por el colorido, la fuerza y pluralidad de manifestaciones del Alto Oriente, inició el evento cultural, considerado de los más importantes y trascendentales de la provincia.

El escenario escogido fue la Plaza 24 de Febrero, cerca del sitio que marcó el surgimiento de la ciudad, donde desfilaron las tradiciones franco-haitianas y bailes africanos de la mano del Ballet Folklórico Babul, compañía que por 24 años ha consolidado una estética única en el panorama músico-danzario de Cuba.

También la buena trova de Annaliet López y Yoyi Barret, jóvenes talentos de la Asociación Hermanos Saiz, y el verso de los declamadores Eldys Cuba y otros del sistema de Casas de Cultura se dieron cita en la noche del 15 de diciembre, para agasajar a la villa en su 148 aniversario, a Maribel López, directora del Guiñol con 45 años de vida artística y al Quinteto de Saxofones Conatus, con 20 años al servicio de la música instrumental y performática.

IniciaLos danzantes y músicos de la Escuela Veracruzana de Danza, quienes cerraron la gala inaugural de la XXII edición de la Fiesta a La Guantanamera.

Criollísimos llegaron a la actividad Celso, El Guajiro y su Changüí, para mostrar la vitalidad y sabrosura del género típico del lomerío guantanamero; al compás del tres, la marímbula, el guayo y el toque siempre presente de la improvisación del Guajiro, bailaron los transeúntes que pasaron por la 24 de Febrero esa noche, cautivados por la pegajosa melodía de los changuiceros yateranos.

Momento de lujo resultó la presentación de los Mariachis Sol Naciente, talento local que acoge las rancheras de la tierra azteca, como muestra del arraigo de ese pueblo en la cultura local.

La actuación de los danzantes y músicos de la Escuela Veracruzana de Danza, quienes cerraron la gala inaugural de la XXII edición de la Fiesta a La Guantanamera, con el espectáculo Con cedro de llano, confluencia de las mejores tradiciones de México a partir de diferentes manifestaciones del son jarocho.