directora colmenita guantanamoXiomara Solís Gómez posee la Medalla Raúl Gómez García y el Sello de la Ciudad de Guantánamo por su labor educativa.

La Colmenita es quizás la más recurrente de sus creaciones, sin embargo, en una vida con más de 50 años, sería pecar de reduccionistas, identificarla solo con ese legado. Xiomara Solís Gómez, es de esas guantanameras que pasarán a la historia como digna exponente de cuanto se puede hacer al servicio de la espiritualidad de niños, jóvenes y adultos.

 

Jovial siempre, con una candidez que atrae a cuantos le rodean, sin perder de vista esa firmeza que impone respeto al verla… esta mujer dio mucho a su Guantánamo y seguirá dándolo, porque así lo decidió siempre.

 

El arte por el arte

 

Dice Solís Gómez, que ninguno de sus padres era artista, al menos no profesionalmente, sin embargo, tenían una gran sensibilidad por la música y el teatro, de hecho, en las noches se reunían todos para actuar, montar coros, aunque el único público de entonces era mamá Santa Gómez. Quizá fue de ahí que surgió esa inquietud por la creación.

 

“Apenas pude hice las pruebas para la Escuela de Arte, aprobé en música y teatro, pero tuve que elegir y quise el teatro. Estudié en la escuela de Instructores de Arte de Jiguaní, Granma, allá por el 78. Fue la primera vez que se hizo la carrera de instructores por cuatro años.

 

“Al graduarme 1982 me mandaron para Imías, allí estuve 5 años y fui la primera teatrista de aquellos poblados. Como resultado del trabajo destacado con los imienses vine directo al Centro Metodológico provincial de Casas de Cultura, y junto a Fernando Salazar comencé como metodóloga de teatro. Hoy soy la más veterana del país”, confiesa entre susurros.

 

“Como instructora siempre atendí grupos de aficionados, de ciegos, sordos, mudos, limitados físico-motores, también de universitarios en Ciencias Médicas, del conjunto artístico de montaña, en prisiones… asesorando a veces y otras por falta de fuerza laboral, trabajé directamente con proyectos.”

 

En su afán por estudiar cursó la licenciatura en Estudios Socioculturales e incluso se graduó como directora teatral, de espectáculos musicales y masivos.

 

“Llegó el momento en que mi vida se convirtió en dirigir. Aún guardo como tesoro preciado el diploma firmado por Fidel como reconocimiento por organizar las 50 primeras tribunas por el regreso del niño Elián. En la batalla de ideas, los desfiles por el primero de mayo y el 26 de Julio, allí estuve porque me encantan los actos políticos y veladas. He dirigido de todo…menos show de Cabaret.

 

Venezuela y la Colmena

 

Estuvo en 2006 por Venezuela como parte de los primeros colaboradores de cultura para cumplir misión internacionalista en la hermana República. Allí fue agasajada muchas veces, más fue el regreso lo que marcó el cambio en su cotidianeidad.

 

“En el 2011 fui convocada por el Sectorial de Cultura para que creara el Proyecto comunitario la Colmenita de Guantánamo. Juro que el miedo me hizo dudar, pero asumí como militante y creadora, que ama a los niños y la cultura… Ahora años después te juro que fue una bendición, la mejor manera de pasar lo que me resta de vida.

 

“Ese proyecto socio-cultural-promotor de salud que surgió el 14 de mayo del 2011 no solo es mi orgullo, sino de todos los guantanameros, pues mediante herramientas teatrales ha logrado trasmitir valores éticos y estéticos que calan en la gente, además de mostrar lo que los niños y adolescentes pueden hacer si se les propicia un espacio de participación y creación.

 

“Mi Colmena, es de Yidaisis Sariol, Alisdey Velázquez, de Jesús Sánchez, de amigos solidarios como Ernesto Llewellyn, Yaneisis Chibás y otros, así como de esos pequeños de 4 a 17 años que en diferentes generaciones, con distintas conductas, orígenes sociales, con sus limitaciones físicas y mentales han contribuido a hacer eterna la miel para dar a Guantánamo.

 

“Aunque el estreno de la clásica obra Cucarachita Martina en el teatro Guaso marcó el inicio de la compañía, desde entonces he tratado de crear un repertorio distintivo, con apego a ritmos tradicionales como el nengón, Kiribá, changuí. También tenemos nuestra Blancanieves Guantanamera, protagonizada por una niña mulata y en la que los enanitos son recolectores de café; esos son ganchos propios de esta provincia, del campesinado.

directora colmenita guantanamo2Ensayos con La Colmenita

Mi Familia, mi seguro

 

Aunque parezca que no tiene otra vida fuera de la Colmena, Xiomara la abeja reina, es casada, con dos hijos, tres hermanos y una gran familia, y además tiene tiempo para ser dirigente sindical, con más de 30 años de labor.

 

“Tengo un matrimonio sólido, sublime; mi esposo me ayuda a tener tiempo para crear, pues siempre que debe asume las labores hogareñas. Mis dos hijos Leordis Amaro Solis, bailarín y Leonis Amaro Solis, músico, aunque lejos me inspiran; de hecho Leonis cada año en diciembre me ayuda a montar nuevas obras. Por otro lado está mi madre, la Santa Gómez, una suerte de amparo, de escudo contra la maldad.

 

“Esa es mi familia, la que se junta cada noche a cenar, como tradición; con la que puedo hablar sin secretos y acudir en busca de consejos, incluso de los más pequeños, mis tres sobrinos.

 

“También los metodólogos son parte importante de mi vida, con ellos consulto todo, por respeto y por sus sapiencias, que no son pocas. El actual grupo de Changüí de la Colmena es ejemplo de esa efectiva colaboración.

 

“Con ese seguro que tengo en el hogar, en el trabajo, y los 100 besos y abrazos gratis que recibo a diario de los colmeneros; así como los lauros que se me han otorgado como la Medalla Raúl Gómez García, el Escaramujo 2017, el Sello de la ciudad de Guantánamo, creo que nunca me voy a retirar, esta profesión es de por vida, además aquí donde nací forjo lo que me hace feliz”.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

feed-image RSS