museo racismo alabama‘Raise Up’ (elevándose), una escultura del artista Hank Willis Thomas, en el ingreso al museo antiracista de Alabama. Foto: ANSA.

Miles de las víctimas mutiladas, golpeadas y sometidas a torturas entre 1877 y 1950 en Estados Unidos son recordadas en el Museo Nacional por la Paz y la Justicia de Alabama.

Los delitos aberrantes contra afro-estadounidenses pasaron a la historia como actos de ejecución sumaria o linchamiento.

Víctimas de acusaciones injustas, sin nombres, a manos de la supremacía blanca, desde hoy tienen un reconocimiento en el memorial.

La iniciativa de la ONG sin fines de lucro Equal Justice Initiative es también un museo que cuenta la desigualdad racial partiendo de la esclavitud hasta la época contemporánea.

El memorial está formado por 800 columnas de acero corten colgadas del techo, una por cada condado en el cual se cometían los linchamientos, con los nombres de 4400 víctimas de una de las atrocidades raciales menos reconocidas en la historia de este país.

El acero patinado de las columnas fue elegido deliberadamente porque es un material que se oxida con el tiempo y toma el color de los cuerpos ensangrentados que representan.

El linchamiento se aplico en el país después del fin de la Guerra de Secesión (1861-1865).

Como una suerte de rebelión al fin de la esclavitud, el sur comenzó a desarrollar una forma de terror racial bajo la forma de actos públicos de tortura contra la población negra.

Era el 4 de diciembre de 1931 cuando Matthew Williams fue arrastrado de la división destinada a los negros de un hospital de Maryland con la acusación de haber matado a un hombre blanco.

Pese a que el joven de 23 años se había declarado inocente, una multitud lo ató con un chaleco de fuerza y lo arrojó desde una ventana del hospital. Luego fue acuchillado con un pica hielo y su cuerpo fue arrastrado por varias cuadras hasta el frente de un tribunal: ahí fue ahorcado.

El joven fue dejado colgando durante varias horas y sometido a abusos. Luego fue cortada la cuerda y el cuerpo de nuevo arrastrado por las calles de la comunidad negra. Antes de quemar el cuerpo, fueron cortados los dedos de las manos y pies.

Casi un siglo más tarde, la ONG recogió tierra de donde Williams fue asesinado y la custodia en un jarrón, que junto a otros 800 ahora están expuestos en el nuevo museo de Montgomery, capital del estado.

“El país no quede curar si no se ajusta cuentas con la verdad de lo que sucedió, sobre todo en el sur”, dijo Bryan Stevenson, fundador de Equal Justice Initiative.

Bryan comenzó a trabajar en el proyecto en 2010 y está inspirado por su experiencia en tribunales donde -como abogado- tomó conciencia de la dificultad de eliminar la discriminación y los prejuicios.

Fuente: Cubadebate

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