rafael correa abraza a uno de los afectados por el terremoto

Mientras el mandatario de la nación recorre las zonas afectadas por el sismo que causó más de 600 muertes, contacta a damnificados, evalúa daños, adopta medidas humanitarias de emergencia y proyecta una necesaria reconstrucción, el sector privado de la economía mira más a su propio bolsillo, en una previsible y consustancial reacción egoísta.

Ya rompen lanzas contra el ejecutivo, y en lugar de sumarse a esta incuestionable prioridad nacional prefieren argüir, en causa común con la oposición derechista, si se gastaron fondos de contingencias y los ahorros que tenía el país, haciendo conveniente abstracción del escenario económico de la región latinoamericana con la baja de los precios de sus materias primas, y sobre todo el desplome de los del petróleo del que Ecuador es un importante productor.

Inclusive se quejan de que se excluya de la donación de parte del salario de los trabajadores para un fondo de ayuda a las víctimas, precisamente a las provincias más golpeadas por el arrasador fenómeno natural, donde se sufre con más agudeza la tragedia.

Correa aspira a que se llegue a recaudar hasta 1, 027 millones de dólares, aunque bastante menos de lo que se requerirá y fue claro al señalar que toca a los ricos una mayor y proporcional contribución, pero la solidaridad nunca ha sido una cuerda que se tañe entre ellos. De igual forma en los medios opositores que responden a las oligarquías, ansiosas de poder, privilegios y enriquecimientos.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

feed-image RSS