francia-Huelga sentados

Los trabajadores ferroviarios franceses cumplen este martes siete días consecutivos de huelga contra la reforma laboral del Gobierno, también en demanda de mejoras en sus puestos de trabajo. 

 

Hace tres meses aproximadamente comenzaron las protestas contra este proyecto que según sus detractores perjudica los derechos de la masa laboral y beneficia solo al empresariado, en un país donde la tasa de desempleo se ubica en 10 ciento.

 

El primer ministro Manuel Valls se apegó en mayo a un polémico recurso constitucional para que el texto se considerara aprobado en primera lectura en la Asamblea Nacional. Este mes, tendrá lugar el examen en el Senado.

 

Vall se refirió el sábado a la “solidaridad” para llamar a los ferroviarios a cesar el movimiento lo más rápidamente posible.

 

En el seno del gobernante Partido Socialista varias voces expresan su desacuerdo con relación a un plan que da al empresariado mayores poderes en materia de organización del tiempo de trabajo y de despidos.

 

Por tal razón, los trabajadores de los ferrocarriles siguen en acción de calle hasta lograr una negociación o tan siquiera ser escuchados.

 

Una reunión de negociación sobre la organización del trabajo de los ferroviarios, cuyas discusiones comenzaron en marzo, tuvo lugar este lunes. Sin embargo, el encuentro terminó sin un consenso entre las partes.

 

De acuerdo con la Sociedad Nacional de Ferrocarriles, la huelga fue seguida el lunes por casi el 8,5 por ciento de los empleados, desde el 15 por ciento de los últimos días de la semana pasada.

 

Para este martes está prevista la supresión de un tercio de los trenes de alta velocidad, 40 por ciento de los otros de largo recorrido, 40 por ciento de los regionales y la mitad de los de cercanías en París.

 

También en algunas refinerías petroleras el personal sigue movilizado.

 

Aunado a esto, los sindicatos de pilotos de la aerolínea Air France convocaron una huelga del 11 al 14 de junio, en plena celebración de la Eurocopa de fútbol, para protestar contra una modificación de las reglas de remuneración.

 

Por su parte, el presidente francés, François Hollande, insiste en que el Gobierno no retirará el plan laboral, al tiempo que el primer ministro Manuel Valls opina que dar marcha atrás sería “un error político”.

 

Por su parte, los sindicatos exhortan a reforzar la movilización, teniendo en la mira una manifestación para el 14 de junio en París.

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