truEl presidente Donald Trump, que enfrenta una oleada de denuncias por una aparente tentativa de presionar al FBI y obstaculizar la justicia, alegó que nunca hubo en el país un mandatario tratado «más injustamente» que él.

«Miren la forma en que he sido tratado recientemente, especialmente por la prensa. Ningún político en la historia, y lo digo con gran seguridad, ha sido tratado peor o más injustamente», dijo Trump a una promoción de nuevos cadetes de la Guardia Costera.

El mandatario evitó cuidadosamente hacer referencia al verdadero cataclismo político que generó en Washington la denuncia de su posible tentativa de presionar al FBI.

El diario The New York Times publicó una historia basada en testigos que leyeron un reporte escrito por el entonces director del FBI, James Comey, en el que narra cómo Trump le pidió en la Casa Blanca que «dejara correr» la investigación sobre los lazos con Moscú de Michael Flynn, su primer asesor de Seguridad Nacional que poco antes había sido despedido luego de las revelaciones sobre su conversación con el embajador ruso.

El 9 de mayo el propio Comey fue despedido por el presidente, quien además le advirtió por Twitter que guarde silencio y le sugirió que poseía grabaciones de todas sus conversaciones en la Casa Blanca.

El lunes pasado el Washington Post también estremeció la Casa Blanca con una revelación sobre información clasificada por parte del mandatario que podría poner en riesgo a fuentes valiosas para Estados Unidos.

En medio del clima de desconfianza generalizada, las presiones se habían concentrado en el Congreso, y especialmente en las bancadas del partido Republicano, que hasta ahora se mantuvieron en silencio.

El titular de la Comisión de Supervisión en la Cámara Baja, el republicano Jason Chaffetz, ya solicitó formalmente al FBI que envíe al Congreso el memo que fue redactado por Comey.

Asimismo, la comisión de Asuntos de Inteligencia en el Senado envió a Comey una carta invitándolo a una audiencia pública y a una privada para que testifique sobre lo ocurrido.

Lo más llamativo es que un grupo pequeño pero cada vez mayor de legisladores republicanos está demandando una investigación independiente de los vínculos que pudo haber entre Rusia y la campaña presidencial de su propio partido.

En el bando demócrata, las demandas son mucho más radicales. El congresista demócrata Al Green pidió en la Cámara de Representantes iniciar un impeachment (proceso de destitución) del mandatario norteamericano, a quien acusó de obstrucción de la justicia por el caso revelado por el New York Times.

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