valvo produccionesEn el taller de herramientas de mano están listos 16 molinos para ser enviados a minindustrias del país.

La fabricación de molinos trituradores de piedras para la producción de materiales de la construcción en la Empresa Valbo, de Guantánamo, ha permitido incrementar las capacidades locales e impulsar ese programa de alto impacto en la ejecución de viviendas y de obras sociales.

 

El Grupo Empresarial de la Industria Sideromecánica (GESIME) asignó a Valbo, nombre bajo el que se conoce a la Empresa de Fundición de Válvulas y Bombas Industriales Mayor General Carlos Roloff, la tarea de confeccionar 82 de esos equipos, conocidos también como de mandíbula o quijá, para su comercialización nacional.

 

“Los 15 primeros fueron entregados en mayo y otros 16 están listos para ser enviados. Los restantes deben terminarse en octubre”, declaró Amadel Reyes López, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Herramientas de Mano, donde se producen los aparatos.

 

El directivo explicó que al inicio, ante la imposibilidad de fundir el cuerpo del molino (mandíbula móvil) en los talleres de Moa y Nicaro, se vieron obligados a fabricarlos ellos mismos de forma artesanal, a base de soldadura y pailería. “Gracias a esa iniciativa pudimos cumplir con la primera entrega”, apuntó.

 

“Aquí disponemos de fuerza laboral calificada, maquinarias, herramientas y materia prima para producir los molinos (cada uno cuesta alrededor de 41 mil pesos), los cuales se comercializan en moneda nacional, pese a que los motores y rodamientos son importados”.

 

Preguntado sobre los beneficios para el colectivo, el director de la UEB aseguró que la novedosa actividad constituye fuente de empleo para la fuerza disponible por falta de trabajo, al tiempo que aumentan los ingresos de la entidad y de los obreros.

 

Los nuevos aparatos, cuya construcción en Guantánamo ahorra dinero al país, permiten triturar en una hora hasta ocho metros cúbicos de piedras, con un consumo de electricidad aceptable.

valvo producciones2“Las mandíbulas móviles, producidas artesanalmente en Valbo (al fondo), son tan efectivas como las industriales (en la parte delantera)”, aseguró Amadel Reyes López, director de la UEB.

Incursión

 

A pesar de incursionar por primera vez en la fabricación de molinos, tarea de mayor envergadura asumida por la entidad a lo largo de su historia, el colectivo se muestra entusiasta y con mucha responsabilidad.

 

“El trabajo tiene sus complejidades pero las habilidades desarrolladas en tantos años de experiencia permiten rebasar cualquier obstáculo”, dijo Héctor Rodríguez Cruz, uno de los mecánicos encargados del ensamblaje de los equipos.

 

“Hay que afincarse duro para cumplir, máxime cuando tenemos que fabricar aquí muchas de las piezas y partes que deben obtenerse industrialmente, como el cuerpo de los molinos”, abundó.

 

Entre los 15 obreros enfrascados en la tarea Jorge Williams Giraudys, soldador con 35 años de experiencia, de ellos 17 en Valbo, aseguró que sobre sus hombros recae la responsabilidad de preparar con oxicortar todas las piezas del cajón y de la quijá de los molinos criollos.

 

Él, como el resto de sus compañeros, expresó disposición de fabricar cuantos equipos necesite el país para impulsar la construcción de viviendas y agradeció las mejoras salariales luego de iniciar la nueva tarea.

 

Las frecuentes visitas de control de Arelis Pelier Garzón, técnico de calidad en el taller, a las áreas para impedir la más mínima fisura, mantienen atentos a soldadores, mecánicos y paileros.

 

“Tal como establecen las normas, los molinos se envían al mercado solo después de probar su efectividad, aunque la última palabra la dicen los clientes luego de explotarlos continuamente”, precisó la especialista.

 

Valbo, además de vagones, palas, picos, rastrillos, barretas y otros renglones complementarios, confeccionará próximamente 62 moldes manuales para la producción de losas canal, 54 de viguetas y 36 de plaquetas, con destino a las minindustrias de materiales de la construcción del país.

valvo producciones3Jorge Williams Giraudys, soldador con 35 años de labor, expresó disposición de fabricar cuantos equipos necesite el país para impulsar la construcción de viviendas.

Prioridad para las minindustrias

 

Numerosos equipos, entre ellos bloqueras, hormigoneras, molinos de martillo…, se fabrican en diferentes provincias cubanas desde el surgimiento, en el año 2001, del Programa de Producción Local y Venta de Materiales de la Construcción, con el objetivo de ampliar capacidades productivas en los territorios y mejorar el fondo habitacional de la población.

 

“Además de garantizar importantes renglones para el movimiento constructivo en Cuba, tenemos la responsabilidad de manufacturar más de seis mil dispositivos destinados a la industria de materiales”, comentó el ingeniero David Baeza Fernández, representante del GESIME, al intervenir en la Mesa Redonda del pasado 30 de mayo.

 

También directivos del Ministerio de la Construcción informaron, a través del espacio televisivo, que la producción local creció anualmente entre un ocho y 11 por ciento en el último quinquenio, en tanto se instalaron minindustrias en los 168 municipios.

 

Tras el paso del huracán Matthew por la provincia de Guantánamo se crearon 23 instalaciones de ese tipo (actualmente son 45), las cuales fueron dotadas de molinos, bloqueras, moldes manuales… para producir elementos de pared y otros materiales que la población, principalmente afectada, puede comprar para terminar sus viviendas por esfuerzo propio.

 

El incremento de la producción local y la comercialización de materiales de la construcción forma parte de la estrategia del país plasmada en el lineamiento 231, dirigido a mantener la atención prioritaria al aseguramiento del programa de viviendas a nivel municipal, empleando las materias primas y tecnologías disponibles, que permitan incrementar la participación popular, mejorar la calidad y disminuir los costos de los productos.

valvo producciones4“El trabajo tiene sus complejidades pero las habilidades desarrolladas en tantos años de experiencia rebasan cualquier obstáculo”, aseguró el mecánico Héctor Rodríguez Cruz.

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