Foto 1copia“Debemos lograr que los guantanameros sientan orgullo por su Carnaval y que las criollitas de Wilson sigan representando a la mujer de la ciudad del Guaso en el jolgorio”, recalca el profesor Pascual Rivera Hernández. Quienes visiten las áreas recreativas del Carnaval Guantánamo 2018, como El Algarrobo, en la zona Sur, y el reservado Río Frío, en el centro de la ciudad, podrán apreciar entre los decorados de los kioscos a las famosas “criollitas de Wilson”, dibujos que hicieron época en la caricatura cubana de la mano de su creador: Luis Felipe Wilson Varela (Guantánamo, 7 de diciembre de 1930 - La Habana, 18 de diciembre de 2006).

Publicadas por vez primera en una sección fija de la revista cubana Palante, en octubre-noviembre del año 1962, las “criollitas” vuelven a exhibir mensajes de belleza femenina, sensualidad, igualdad y emancipación de la mujer guantanamera durante los festejos en honor a San Joaquín, gracias al talento del profesor y artista de la plástica Pascual Rivera Hernández.

Interpelado por éste redactor, Rivera Hernández explicó a Venceremos que “tuve el honor de ser vecino de Wilson durante la década del 50 del pasado siglo, cuando el famoso caricaturista residía en la calle San Lino, entre Jesús del Sol y Narciso López.

“Apenas yo era un niño de 6 años –relata Pascual- cuando él me invitaba a sentarme en su mesa y me enseñaba las técnicas básicas del dibujo, pero mi madre me castigaba bajo el argumento de que estábamos pintando mujeres desnudas, cuando en realidad eran las célebres criollitas.

“Wilson, al trasladarse a residir en La Habana, me obsequió muchos bocetos de las criollitas y suficiente material plástico. Después del año 1959 yo lo visitaba en la revista Palante y él seguía orientándome en aras de perfeccionar mi formación como dibujante.

“Después de graduarme como profesor de Química y Física en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, estudié en el Centro Nacional de Superación de Cultura y allí culminé mis estudios en Dibujo y Pintura. Luego continué mi superación como Licenciado en Educación Plástica. Actualmente me desempeño como profesor auxiliar y consultante en la Universidad de Guantánamo”.

Foto 2copiaLa imagen de una “criollita” corona la fachada del reservado Río Frío, en Luz Caballero entre Paseo y Narciso López.

Vinculado a las fiestas carnavalescas de la provincia más oriental durante más de cuatro décadas, Rivera Hernández ha contribuido con sus decoraciones a mantener vivas y actualizadas a las afamadas criollitas que Wilson popularizó como símbolos de la mujer cubana, al representarlas en circunstancias propias de la cotidianidad, sus luchas, conflictos y compromisos.

“Si hay algo que recuperar dentro del patrimonio guantanamero – agrega Pascual- son las decoraciones en los Carnavales. Los de Guantánamo se consideraban entre los más vistosos de Cuba durante las décadas del 70 y 80 del pasado siglo.

“A lo largo de esos años, muchas personas visitaban las áreas recreativas para ver las decoraciones de los kioscos, aunque no consumieran mucho en el Carnaval, pues el paseo constituía un estímulo visual para los niños y demás integrantes de la familia guantanamera.

“La organización de la citada actividad es importante, ya que la presentación de un proyecto de decoración siempre es fundamental, pues resulta necesario sincronizar el trabajo entre el constructor, el electricista del kiosco y el decorador plástico, siempre con la posibilidad práctica de que todos pueden enriquecer la propuesta. Lo trascendental es que las personas sientan placer y razón por lo que hacen”, concluye Rivera Hernández.

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