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teniente coronel region militar

El teniente coronel Felipe Bizet Ivonet parece un hombre recio y de pocas palabras, su estatura y carácter impresionan, sin embargo, cuando sostienes el diálogo con él descubres nobleza y humildad.

“Nació para ser militar, así es que hizo buena selección para su entrevista”, comentaron compañeros de fila cuando acudí a su encuentro en el Centro de Preparación de la Región Militar de Guantánamo, del cual es jefe hace casi cinco años.

Hasta ese peldaño Bizet escaló luego de transitar por una larga y dedicada carrera que alcanza más de 28 años de servicio distinguido en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Se incorporó al Servicio Militar Activo (SMA) el 16 de agosto de 1989 y por sus cualidades personales fue escogido para cumplirlo en la Brigada de la Frontera, Orden Antonio Maceo.

“Tenía 17 años cuando entré a la gloriosa unidad y al término de los primeros 12 meses, mi comportamiento y resultados abrieron las puertas para ingresar a la Escuela nacional de sargentos instructores”, narró.

“Al regresar permanecí en ese cuerpo durante siete años, los mejores de mi carrera, y en esa etapa aprendí a lidiar con un ambiente de disciplina férrea, orden reglamentario, marcialidad, porte y aspecto y de demás rigores de la vida militar, de la cual me enamoré para siempre.

“Al cabo de ese tiempo el jefe de la Brigada de la Frontera, tras evaluar el desempeño de mis funciones, aprobó mi incorporación a la Escuela provincial de Preparación para la Defensa donde me preparé para ocupar cargos de mayor envergadura.

“Cuando terminó el curso tuve el privilegio de ser jefe de pelotón y luego de compañía en esa unidad limítrofe con la base naval norteamericana, tareas que requirieron de mucha responsabilidad, consagración y ecuanimidad frente a las constantes amenazas y agresiones del gobierno de los Estados Unidos”, comentó.

Pero Bizet se creció ante las tensiones y los desafíos. Por sus méritos fue trasladado para la Región Militar, en 2001, para ocupar la jefatura de la compañía de Seguridad y más tarde de la unidad de estudio de la Escuela provincial de Preparación para la Defensa.

Él, que inició en las FAR como soldado siendo técnico medio en termoenergética y soñaba con alcanzar nivel superior, tuvo la oportunidad de cursar la escuela José Maceo Grajales, de Santiago de Cuba y después la academia Máximo Gómez Báez, donde se graduó como especialista de primer grado en Mando táctico de tropas de infantería.

Esa formación le dio la posibilidad de ascender al cargo de segundo y jefe del Centro de preparación de la Región Militar (Previa), donde se instruyen los jóvenes que ingresan al SMA antes de ir a las unidades militares.

“He tenido la suerte de aprender lo que me gusta y luego trasmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones, con exigencia y justeza, también de haber pertenecido al consagrado cuerpo de sargentos instructores, en cuyo trabajo se sustenta parte de los resultados de nuestro centro”, afirmó.

Entre los momentos más gratos de su vida recuerda haber recibido de manos del Comandante en Jefe Fidel Castro la bandera de la Gloria combativa Mayor General José Maceo Grajales, otorgada a la Brigada de la Frontera en el acto central por el 26 de Julio de 1995, en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales.

También haber participado en el traslado de las cenizas del patriota Prudencio Martínez Hechavarría, acompañante del entonces coronel Pedro Agustín Pérez en el alzamiento ocurrido en la finca La Confianza por orden de José Martí, hasta el Mausoleo del mismo nombre, cuando fueron depositados allí los restos del mambisado guantanamero.

Bizet, vinculado directamente a las tropas durante su carrera, asegura que ser oficial de las FAR significa sacrificio, voluntad, dignidad, dedicación, amor a la Patria y fidelidad a sus héroes fundadores, desde Carlos Manuel de Céspedes hasta Fidel Castro.

“Siento satisfacción por haber formado una familia que amo, compuesta por mi esposa y tres hijos, y orgullo de seguir defendiendo a la Revolución desde las FAR, a la que le debo lo que soy y por la cual daría la vida si fuera necesario”, afirmó.

Bizet es ejemplo de consagración, sencillez y compromiso con la patria dentro de la oficialidad guantanamera y honra a las FAR, en el aniversario de su fundación el 2 de diciembre de 1961, en saludo al desembarco de los expedicionarios del yate Granma por Las Coloradas, bajo la guía del Líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz.