1viviendas en CubaEn un reciente encuentro de personas con autoridad política y administrativa en el territorio, al que este redactor compareció, sin voz ni voto, por obvias razones reporteriles, se escuchó a alguien relacionar los agudos problemas actuales de la vivienda con una supuesta deuda del programa revolucionario del Moncada.

Se trata, por supuesto, de un disparate, desde la imaginación, la desinformación o la ingenuidad ideológica, a la cruda realidad. Nada tiene que ver el problema de la vivienda planteado por Fidel en su alegato de autodefensa conocido como La historia me absolverá, en el juicio que se le siguió por comandar el asalto a la segunda fortaleza militar del país, correspondiente a la Cuba capitalista de 1953, con el problema de la vivienda que enfrenta hoy la Cuba socialista desde la perspectiva actualizada de los Lineamientos político-económico-sociales que guían al país.

El problema de la vivienda -como todo el programa del Moncada- se cumplió desde los primeros momentos tras el triunfo de la Revolución y su toma del poder en Cuba, y todavía más: se ha sobrecumplido con creces, hasta colmar los sueños más altruistas. Lo que no se ha cumplido es la solución del problema de la vivienda para un socialismo próspero y sostenible en nuestra Patria.

La confusión de marras en que incurrió la persona aludida, entre lo cumplido y la deuda en este asunto concreto, viene de no estimar con precisión consciente el valor de lo histórico en lo presente, el lugar que ocupan los sólidos logros atesorados en este y otros campos sobre los que transcurre la realidad actual, en lo decisivo que resulta vincular en la implementación de los Lineamientos el pensamiento económico y social, en este caso en el problema de la vivienda.

Se trata ahora de que la gente viva en una casa mejor y mejorable, a la vez que resulte viable y congruente con los recursos de que la sociedad dispone, de contar con las alternativas de acceso del pueblo a ese espacio vital.

Hoy el problema de la vivienda, aún sin satisfacción plena, pasa por el hecho concreto de que muchos ciudadanos guantanameros, cubanos, carecen de condiciones y están urgidos de disponer de una casa o de un terreno para construirla. El imperativo prioritario, para los cuadros y funcionarios, cuyo trabajo es para el público, su obligación de satisfacer y viabilizar la demanda socialista del Partido y la Revolución, es darles acceso a los ciudadanos a ese derecho según lo establecido.

Es sintomático que las direcciones de Vivienda y Planificación Física –más relacionadas con la solución del problema de la vivienda- estén entre las señaladas, por la Asamblea Provincial del Poder Popular, que deben concentrar esfuerzos en el mejoramiento de sus locales para atender a la población, el registro detallado de los casos, eliminar las causas de quejas con razón y con razón en parte y casos fuera de término.

El programa de la Revolución para solucionar el problema de la vivienda está planteado en los Lineamientos, específicamente en los numerados del 230 al 235, referidos al tema. Los cuadros y funcionarios de los organismos señalados, cumpliendo las regulaciones establecidas, tienen la misión y el compromiso de contribuir a satisfacer esa deuda en bien del pueblo.

En cuanto a la suposición de incumplimiento del programa del Moncada, a la vez que a la real deuda con el programa de los Lineamientos del Partido y la Revolución, sólo anoto por el momento que alguna vez el propio Fidel dijo: “Tenemos que lograr que nuestros jóvenes conozcan la historia de su país porque lo que no se conoce no se defiende”. Como si hubiera hablado Martí: “El mejor modo de defender nuestros derechos es conocerlos bien, así se tiene fe y fuerza”.

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