"Dicha grande". Cuanto anhelo, expectativa, fervor patriótico y revolucionario, demuestran esas palabras escritas por Martí aquel 11 de abril de 1885, en su diario. Llegaba el guerrero de la pluma y la palabra, hasta ese día, a tierra cubana, y justamente por "La Playita (al pie de Cajobabo)", territorio de Guantánamo, para convertirse, además, en el soldado de fusil al hombro y jolongo a la espalda. |