Serowe, 4 de Abril del 2004.
Botswana, Sur de África.
Queridos y heroicos compatriotas: Antonio, René, Fernando, Gerardo y Ramón.
A pesar de la arrogancia y prepotencia cada ves más descarada y trágica del “Imperio”, se palpa y se siente que cada día que pasa se hace más evidente que a ese inmenso poderío económico, político y militar (el mayor en la historia de la humanidad) le van quedando menos asideros de donde agarrarse para mantener engañados a miles de millones de personas en el mundo con su modelo neoliberal, basado en un capitalismo salvaje con una sociedad de consumo que lo que en realidad ha conseguido es triplicar la brecha existente entre ricos y pobres, la pobreza extrema, el endeudamiento, el analfabetismo, los conflictos internos en los países pobres; todo lo cual constituye, y es su objetivo, un “excelente caldo de cultivo” para llevar a cabo sus planes de dominación hegemónica mundial.
La situación actual, como lo viene planteando Fidel desde hace algún tiempo, se ha hecho insostenible e insoportable.
A la abnegada y valiente resistencia de nuestro pueblo por más de 45 años, que constituye faro y esperanza para millones de personas, se suman gobiernos, pueblos de nuestra América y otras partes del mundo. Estos han optado por la búsqueda de alternativas más viables para terminar de una vez y por todas con los graves problemas que por siglos de sufrimiento llevan a sus espaldas.
Ustedes compatriotas, son parte de este pueblo que los admira y respeta no solo por lo que representan sino par ese sentimiento humanista de solidaridad y amor a los demás; sentimiento que se ha ido desarrollando desde inicios de nuestro proceso revolucionario y que gracias al triunfo de este y a sus programas a favor de todos los pueblos pobres del planeta es que en la actualidad miles de profesionales de la salud, técnicos, entrenadores deportivos, maestros, entre otros, se encuentran prestando ayuda desinteresada de muy alta y probada calidad en más de 65 países del tercer mundo. No están masacrando vidas con bombardeos y guerras prevenibles. Están salvando vidas, educando, mejorando la calidad y expectativa de vida a millones de seres humanos, sin más interés de convertirlos en personas ! sanas, alegres, instruidas, ese constituye nuestro único objetivo.
Los integrantes de la Brigada Médica Cubana que constituye la avanzada de un proyecto de nuestro Comandante en la Asamblea General de las Naciones Unidas hace tres años, donde planteó la disposición de Cuba de cooperar con personal médico y técnico altamente calificado a la lucha contra la pandemia del SIDA en África, nos encontramos prestando nuestro servicio en la Villa Serowe, Subdistrito Serowe/Palapye, en Botswana, país con casi un 40% de la población infectada por el VIH y con una expectativa de vida de 39 años.
Les decimos que nos sentimos profundamente orgullosos y honrados de estar representados por la heroica y valiente conducta de ustedes. Pueden estar convencidos de que nunca los defraudaremos, nosotros y nuestro pueblo cubano, partido y gobierno defenderemos siempre la noble causa por la que han dado la vida muchos de nuestros compatriotas.
La verdad se abrirá paso, de hecho cada día, cada hora, cada minuto, son más las personas que en el mundo conocen y repudian la tremenda injusticia con ustedes cometida y se solidarizan con su causa.
Incapaces ya de engañar y amenazar a todos porque sencillamente son “huérfanos de ideas”, los promotores de este neoliberalismo y sus aliados seguirán hundiéndose cada vez más en el estercolero de la historia.
¡Adelante compatriotas!
¡ La victoria es nuestra, seguimos en combate!
Revolucionariamente:
Integrantes de la Brigada Médica Cubana en Serowe, Botswana, África.
Tatiana Cabrera, Rabiel Cárdenas, Pedro Agüero, Roberto Pérez, Osmany Espinosa, Esperanza Bledman, Rosa Maria González, Miralis Acosta, Juana Gómez, Mariela Feria, Taimi Rodríguez, Ricardo Peña, José A. Sotolongo, Reynaldo Speck y Elena Hernández. |