Los nombres de los patriotas son: Gerardo Hernández Nordelo , Fernando González Llort, Antonio Guerrero Rodríguez, Ramón Labañino Salazar y René González Sehwerert.
Estos cinco jóvenes revolucionarios se infiltraron en grupos terroristas que desde la cuna de la mafia anticubana, Miami, organizan impunes sus ataques criminales contra el territorio cubano. Estas actividades son harto conocidas por el gobierno de los estados Unidos, pues han sido reflejadas en documentos oficiales, por los medios de prensa, y has públicamente reconocidas por sus protagonistas.
La labor de Ramón, Gerardo, René, Antonio y Fernando era informar a las autoridades de la Isla acerca de las maquinaciones terroristas; y de esta forma proteger la vida y los bienes de sus compatriotas.
jamás su intención fue la de actuar contra la seguridad nacional norteamericana, pero fueron víctimas de un proceso amañado y politizado, totalmente injusto, en el que al no poder probárseles los cargos que se les imputaban. Toda un teatro montado por los terroristas anticubanos, que celebraron su victoria, al lograr la condena de los Cinco. Hoy, cada uno de ellos está confinado en cárceles diferentes, distantes, con el objetivo de resquebrajar su voluntad y convicciones, puestas de manifiesto durante cinco largos años. No son presos comunes, son prisioneros políticos del gobierno, a quienes les confinan sin razón en celdas de castigo y les impiden el contacto con sus familiares y amigos. |