Parque Alejandro de Humboldt: Paraíso del alto oriente cubano

Por RODNY ALCOLEA OLIVARES Y ANNA LIET MIRANDA ROSELL
Guantánamo, 6 nov (Redacción Digital Venceremos) Preservar más de 14 mil hectáreas de bosques, prácticamente vírgenes, está entre las prioridades de la Dirección del Sistema de Áreas Protegidas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Guantánamo, la más oriental de las provincias cubanas, donde se encuentra el Parque Nacional Alejandro de Humboldt.
En las 22 comunidades ubicadas en este paradisíaco lugar, la entidad perfecciona nuevas vías para conservar el mayor reservorio de la biodiversidad del Caribe Insular.
Durante el 2008 se incrementa allí la labor para el logro de una adecuada cobertura forestal, y terminar de cubrir las zonas desprovistas de vegetación, fundamentalmente antiguas trochas mineras y veredas abandonadas.
Con el objetivo de reducir la fragmentación de los bosques, se realizaron zanjas colectoras de agua en los caminos que permiten disminuir el arrastre provocado por el escurrimiento superficial y evitar la sedimentación en las cuencas hidrográficas.
Otras acciones estuvieron dirigidas a la aplicación de métodos para evitar la erosión de los suelos, la construcción de tranques, el mejoramiento del sistema contra incendios en sitios inaccesibles, la recuperación de fajas hidro-reguladoras de los ríos, el aumento de la superficie boscosa y el manejo de la regeneración natural.
Se laboró también en el completamiento de los inventarios zoológicos, la adquisición de equipos y recursos para realizar con mayor calidad las investigaciones científicas sobre la endémica fauna de la región, así como la introducción de especies, incluyendo poblaciones nuevas como el Pitirre Real.
Los especialistas del Sistema de Áreas Protegidas lograron, además, concretar una base de datos con información actualizada sobre las 218 especies de la flora presentes en el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa. El Parque Nacional Alejandro de Humboldt, declarado Patrimonio de la Humanidad, abarca un extenso y bien conservado territorio de 70 mil hectáreas de excepcional belleza. En este ecosistema montañoso del alto oriente cubano, se garantiza la perpetuidad y el funcionamiento estable de los procesos ecológicos vitales y la supervivencia de las especies que en él habitan. |