Reordenamiento cafetalero en Niceto: El oro de Casimba
Los resultados halagüeños de la cosecha actual son sólo una parte de la labor en el rubro exportable y sustituto de importaciones
Por Víctor Hugo Purón Fonseca y Adriel Bosch Cascaret
Fotos: Lorenzo Crespo Silveira
2 de febrero de 2012, 10:15 am
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) -Los caficultores del municipio Niceto Pérez están satisfechos no sólo de haber cumplido y continuar aportando, sino, sobre todo, por el despulpe, pues esta mide la eficiencia conseguida y la entrega de mayor cantidad de grano de calidad para la exportación y la sustitución de importaciones.
Las viejas máquinas de Casimba y La Higuereta han beneficiado 45 mil 755 de las 67 mil 577 latas acopiadas por los productores, entre los cuales prevalecen las pequeñas fincas campesinas, en 11 cooperativas de créditos y servicios, junto a las tres de producción agropecuaria y similar cifra de unidades básicas de producción cooperativa.
Y son estas acciones las que contribuyen a dar brillo a esta especie de oro aromático de las montañas a más de medio centenar de kilómetros al oeste de la cuidad de Guantánamo.
Precisamente los buenos contratos realizados entre estas bases productivas y la Empresa Agropecuaria Niceto Pérez, permitieron que mediante la exigencia y control se cumplieran casi todos los compromisos pactados, y en buena parte, se sobrecumplieran, según Obel Pérez Asín, director de esa entidad.

“Los sobrecumplimientos son resultado de la aplicación de un sistema de trabajo”, dice Obel Pérez Asín, director de la Empresa Agropecuaria del municipio Niceto Pérez.
Tanto él como Jorge Joseph Lahera, jefe de producción de la empresa, aprecian estos resultados como parte de un sistema de trabajo, que, desde febrero del año anterior, incluyó la capacitación de los productores en las diferentes actividades del cultivo y a los trabajadores de la industria.
Un sistema de trabajo
De hecho, aunque se cumplió el estimado de recogida y siguen aportando unas mil latas por encima, además de las entregas de las toneladas previstas mensualmente hasta marzo a la procesadora Altoserra, en los cafetales que ya florecen de nuevo se abrió, con la agrotécnia a las plantaciones, el quehacer para la venidera cosecha.
La mayor exigencia a los productores por la calidad del grano entregado actuó favorablemente también para el recogedor, relacionado con los precios incrementados de la lata, reconocen los directivos, aunque admitenque inicialmente algunos no comprendían totalmente el sistema, integrado a las actividades del reordenamiento cafetalero, para incrementar cuantitativa y cualitativamente de este rubro.
Dicho sea de paso, informan el director y el jefe de producción, en otras épocas y con mayor área plantada estas montañas llegaron aportar 365 mil latas en una temporada, si bien las proyecciones hasta el 2015 se fundamentan en menor área pero con cafetales renovados, más vitales y efectivos. Ya en 2010 se sembraron 60 hectáreas, en el 2011, 160 y en el año en curso no serán menos de 250 nuevas hectáreas plantadas.
“Para llegar a entregar 195 toneladas de café de calidad en 2015, en áreas de esta empresa Agropecuaria deben recogerse más de 93 mil latas, y eso amerita el esfuerzo que vienen realizando los caficultores”, aprecia el joven rector de la actividad.
Todavía quedan cafetales veteranos, rayanos en la obsolescencia, pues dan fruto sólo en las nuevas ramas, mientras las plantas bisoñas paren en todas, lo cual hace evidente la necesidad de sembrar y atender culturalmente las plantaciones, subrayan los empresarios.
Significativamente, sólo en el último año se produjeron más de 800 mil posturas en los montes niceteros, muy por encima del plan, y, aunque se han previsto 740 mil para el corriente, podrían crear hasta un millón, como reserva para adelantar los programas de plantación.
Pérez Asín y Joseph Lahera explican que la estrategia es sembrar no menos del 90 por ciento del plan entre abril y junio, aunque también, por las condiciones propias de la localidad, pueden hacerlo en parte entre agosto y octubre, simultaneando con la recogida, entonces en pleno auge.

La labor de las plantas de beneficio contrubuyó a lograr mejores resultados en la calidad del grano
Subiendo en primera y segunda
En Casimba está una de las despulpadoras más antiguas de la provincia. “Data de 1933, y sigue con los mismos hierros, reparada y acondicionada para cada zafra”, asegura Daniel Selfrat Creagh, director de la unidad empresarial de base de beneficio de café, que atiende también la despulpadora de La Higuereta.
Al inicio de la cosecha, dice, hubo algunas roturas, pero los 43 trabajadores, con su esfuerzo, la mantuvieron de alta y mejorando hasta crecer en todos los indicadores en comparación con la campaña anterior, desde la compra, el despulpe, el secado y la transportación del producto.
“El 79, 7 por ciento del café molinado salió de primera y segunda; por eso hemos podido cumplir los envíos contratados con la empresa de beneficio en Guantánamo”, señala con visible satisfacción.
Ello fue posible, analiza, porque el 81 por ciento del café adquirido con los productores, en la zona de Casimba, cumplió con los requisitos para el despulpe, por la buena recepción en los puntos, el vínculo directo con los finqueros y la capacitación al personal del beneficio para potenciar el proceso.
También expone como factor que llevó al éxito el clima favorable; no se produjeron fuertes lluvias, que en ocasiones dificultan el paso de los ríos y entorpecen el tránsito por los caminos de montaña.
En el viejo edificio de madera y techo de plancha, y en los secaderos adjuntos a pleno sol, se acumulan decenas de toneladas en proceso, con las mejores calidades obtenidas, lo cual sustenta las aseveraciones más optimistas de que entregarán los volúmenes pactados que aún restan.
Al concluir próximamente estas labores iniciarán las reparaciones y ecuaciones necesarias, para el propósito de crecer en cantidad y calidad en el proceso en la próxima zafra.
Garantía de desarrollo
Que sólo estén produciendo, ahora, la mitad de sus cuatro caroes de café lo consideran una garantía de desarrollo la productora Eglis Caridad Gómez Soto y su esposo Luis Cintra Lora, en su finca Morropó, en el barrio de San Carlos de La Tontina, casi en los límites con el municipio santiaguero de Songo-La Maya.

Productores como Luis Cintra y su esposa Eglis comprenden la importanci de un correcto tratamiento a las plantaciones para crecer de zafra en zafra
“Son dos caroes en desarrollo, que empezarán a producir la venidera zafra. Y no pararemos hasta lograr las mil latas en apenas dos venideras cosechas, aunque este año sólo llegamos a las 400, pero vamos con paso seguro”, refiere la productora, que de inmediato conduce a los visitantes a apreciar un vivero para 200 mil posturas.
Estas plantitas las destinaremos no sólo para renovar nuestro cafetal, y no únicamente serán posturas de café; las venderemos a los demás productores de la zona, también empeñados en mejorar sus fincas, con el propósito de aumentar y dar más calidad a su cultivo principal y a otras plantas maderables y frutales”, explica.
Dentro del florecido bosque de cafetos, aguacates y cedros, la pareja señala las atenciones que dan a la fertilización, la regulación de sombra (pues tenía mucha, dicen) y demás actividades agroculturales.
Con señales como estas, a no dudarlo, Niceto Pérez continuará avanzando en las tareas del reordenamiento cafetalero, de lo cual han sido una buena muestra la cosecha aún en marcha y las disposiciones que continúan, con la actuación decidida de sus productores y directivos.
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