Tres años de forestería análoga
Por Ariel SOLER C.
Fotos: ARCHIVO
27 de julio de 2011, 01:25 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) - Para Natalie Perini y Julia Girard, especialistas canadienses en Agronomía y Medio Ambiente, respectivamente, y asesoras del proyecto Restauración de la biodiversidad y desarrollo comunitario en la provincia de Guantánamo, la marcha de ese programa es un hecho tangible en las tres hectáreas demostrativas de igual número de fincas donde se aplica la Forestería Análoga.
Julia Girard, especialista canadiense en el proyecto de Forestería análoga.
“Forestería Análoga -definen al iniciar un diálogo con la prensa- es una tecnología silvicultural que permite la recuperación de suelos degradados, mediante la siembra de árboles y otras plantas análogas estructural y funcionalmente a las originarias de la zona en cuestión, para beneficio ecológico, social y económico de las comunidades del entorno”.
Todo comenzó en el 2007 en tres fincas de las comunidades de Cecilia, La Sombrilla y Paraguay, en áreas del semidesierto cubano, al sur de la provincia de Guantánamo, para la aplicación del método que promete extenderse por 350 hectáreas y devolver la vida a la flora y la fauna con el restablecimiento, a largo plazo, del bosque nativo.
Adela Frómeta Cobas, ingeniera a cargo del extensionismo de este trabajo comunitario, quien se suma al intercambio, explica que “comenzamos a introducirlo en el 2007, cumpliendo al pie de la letra sus requerimientos tecnológicos: exhaustiva observación del entorno, investigación, junto a los lugareños, de las especies nativas y exóticas… estudios “mapeados” de biodiversidad, curvas de nivel, flujo hídrico, del paisaje y hasta de la dirección de los vientos y la luz solar.
“Con esas “armas” y la cada vez mayor participación de la comunidad, en especial los niños de la escuela primaria Angel Ceballo Velázquez, del poblado de Cecilia, comenzamos los trabajos que tres años después permiten exhibir el incipiente bosque análogo al original en las tres hectáreas iniciales del proyecto”.
Adela Frómeta, extensionista de la Forestería Análoga.
Como oasis en medio de la rala vegetación circundante el monte se llena de árboles de unas 30 especies diferentes: mango, anón, zapote; moringa, roble, caoba, guayacán; también albahaca, anís, culantro, cebollinos; plátano, col, berenjena, quimbombó; rosas jazmín o margaritas, en un complejo espectro de plantas maderables, frutales, vegetales, medicamentosas y florarles, entre las cuales cantan los pájaros que una vez huyeron de la desolación.
Junto a Natalie y Julia, Bridget Hurel, geógrafa, y Amanda Hulter, antropóloga, forman la cuarteta de profesionales de Falls Brook Center, de Canadá, organización vinculada a la Red Internacional de Forestería Análoga, a la que pertenece Cuba, que asesoran a los finqueros de Guantánamo en la implementación de la novedosa técnica silvícola, y reconocen los cambios inducidos hoy en el hasta entonces estéril entorno de esas localidades.
Las acciones para crear y mejorar los suelos, fabricación de abonos orgánicos mediante el compost y la lombricultura, la multiplicación de los viveros y la siembra de sus posturas, y el esfuerzo por regar, a pesar de la desertificación, obran el milagro de una progresiva metamorfosis medioambiental.

“La flora se diversifica y con ella reaparece la avifauna, los insectos que ayudan a la polinización y a crear vida, entre ellos las mariposas y las abejas, a la par que se transforma la aptitud de los lugareños respecto al medio ambiente”, comenta Natalie y agrega:
El bosque comienza lenta y progresivamente a cambiar.
“Este lugar tiene un ambiente muy difícil, con tierra muy seca y llena de sal, pero los finqueros luchan por mejorarlo aplicando la Forestería Análoga y puede apreciarse el cambio: aumentan las plantaciones y se diversifican los árboles, lo cual brinda seguridad a la sostenibilidad y supervivencia del bosque”.
Ciertamente, la zona escogida para su transformación mediante el empleo de esa tecnología silvicultural, creada en la década de 1980 por el Doctor en Ciencias Ranil Senanayake, de Sri Lanka, muestra el resultado de años de degradación por razones antrópicas, mal manejo del suelo, alto grado de salinidad, escasas precipitaciones y tala indiscriminada del bosque.
Julia, con fluido español marcado por el acento de su lengua materna reitera: “Aquí las condiciones son muy difíciles, porque hay mucha sequía”, y asegura que “para enfrentarlo solicitaremos un apoyo suplementario a la agencia para construir sistema de abasto de agua, lo que propiciará los avances del proyecto en las fincas.
“Ya se pueden ver cosas impresionantes e imaginamos cuánto más se puede avanzar disponiendo de agua.
“Cuba es un país con una gran voluntad de salvar la naturaleza, objetivo por el cual emprende múltiples acciones con personas capacitadas e interesadas en las actividades científicas. Estamos muy impresionadas”, concluyó.
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