Pensar en serio en el cacao
Texto y fotos: Jorge Luis Merencio Cautín
10 de febrero de 2011, 11:40 am
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) - Un análisis objetivo de la producción de cacao en Guantánamo, y en especial en el municipio de Baracoa (máximo productor nacional), debe partir del reconocimiento a los campesinos que a través de las décadas han mantenido con decoro los niveles de cosecha de este renglón alimenticio, afrontando frecuentes carencias de insumos y herramientas, desatención y el desestimulante precio de la esterculiácea.
Concretado ese acto de justicia, entonces vale la pena detenerse en el examen de la producción, caracterizada históricamente por sus altibajos, por su inestabilidad, más que por descensos impresionantes, como sí ha pasado con el café, en que Guantánamo, por ejemplo, llegó a producir más de cuatro millones de latas y ahora le cuesta trabajo alcanzar 1,2.
Nadie (salvo el Dr. Frank D. Venning, en un folleto titulado Cómo incrementar los rendimientos del cacao en Baracoa, mostrado a este reportero por Urbano Rodríguez, considerado por muchos el mayor conocedor de ese cultivo en Cuba) ha podido asegurar que en algún momento antes del triunfo de la Revolución la Primera Villa produjo más que ahora, en particular que en el año 2004, cuando logró el récord de 33 mil 10 quintales.
En el referido impreso Venning escribió que, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, Baracoa cosechó en un año cinco mil toneladas, equivalentes a 108 mil 500 quintales.
Varios especialistas consultados al respecto ponen en duda tal producción, entre ellos el ingeniero agrónomo José Jesús Márquez Rivero, estudioso del cultivo, autor de numerosos trabajos investigativos y de un manual sobre manejo agrotécnico de esas plantaciones.
Lo que sí es indudable es que la guerra liderada por José Martí en 1895 contra el colonialismo español dejó devastada la agricultura cubana y la mayoría de los cacahuales fueron destruidos, sin restaurarse en los años inmediatos.
Un papel importante en el fomento del cultivo corresponde a los trabajadores de la Estación de Investigaciones del Cacao, en Los Hoyos de Sabanilla, encargados de la producción de posturas.
Datos aportados por Alejandro Hartmann, historiador de la Ciudad Primada y director del Museo Matachín, dan cuenta de que en 1945 (tal y como se recoge en Estudios económicos y sociales: Baracoa, Oriente, texto publicado por el Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba), ese territorio produjo siete mil 916 quintales métricos de cacao, que representaron unos 17 mil quintales de 100 libras, teniendo en cuenta que un quintal métrico es equivalente a 217 libras.
Más reciente en el tiempo, en el folleto Cacao, noticortas, bajo la autoría de José Jesús Márquez, se asegura que la mayor cosecha del país en los años próximos al triunfo de la Revolución fue la de 1954, que arrojó 73 mil 913 quintales. Todavía, para ese entonces, las plantaciones no habían decaído tanto en la Sierra Maestra y otras zonas del país. El investigador recoge como la mayor zafra en la historia del cacao en Cuba a la de 1961-1962 (obsérvese que ya no era año calendario), pero no especifica cuánto correspondió de ello a Baracoa.
Hay que esclarecer que hasta 1976 ese municipio fue región y asimilaba las producciones cacaoteras (y otras) de los actuales Maisí, Imías y Moa, lo que confirma a este periodista que La Primada nunca llegó a producir más de los 33 mil 10 quintales estampados como cifra tope en el 2004, con lo cual coincide Márquez.
El cacao, además de ser un exquisito alimento, mayormente preparado como chocolate, tiene amplio uso en las industrias confitera, de cosméticos y farmacéutica.
¿Adónde quiero llegar con el análisis? Al razonamiento de que en el caso de la producción de cacao en Baracoa no cabe hablar de qué hacer para recuperarla, como sí es correcto para el café, un renglón siempre aventajado respecto al otro en la mira del Ministerio de la Agricultura en Cuba, y en sus decisiones, a la hora de asignarle recursos y atención.
En el tema del Theobroma cacao L. (su nombre científico) lo que ha pasado desde que el cultivo tomó auge en el segundo municipio guantanamero en importancia, a fines del siglo XVIII, tras ser fomentado por los inmigrantes franceses y francohaitianos, es que la producción ha sido insuficiente, como también en el país.
Debiera, por tanto, propiciarse su incremento, aprovechando las bondades climáticas y de suelo de Baracoa, y su tradición cacaotera. Cuba demanda hoy seis mil toneladas del grano y apenas produce dos mil.
Para obtener más cacao es imprescindible darle a este renglón su verdadera importancia económica (incluso por su valor exportable), la atención al cultivo y su fomento mediante un mejor suministro de recursos, atender al cacaotero e incrementar los precios de compra, de manera que estimulen la producción y la incorporación de fuerza joven a la tarea. Se demanda, también, del fortalecimiento del sistema empresarial.
ESTIMULAR LA PRODUCCIÓN
No son pocos los cacaoteros que ante el precio ventajoso del plátano y la malanga, se han dedicado a éstos en detrimento de su principal renglón.
Daniel Urgellés Palmero, finquero de la comunidad Güirito e hijo de Beto Urgellés (mejor productor del país en los años 1960-1970), ahora se dedica más a cosechar frijol y plátano “porque el cacao se paga muy mal (55 pesos el quintal de primera calidad y 36 el de segunda) y los gastos de su atención son elevados”.
él explicó a Lomerío que para obtener un quintal de cacao se gastan 25-30 pesos, como mínimo, por la cantidad de tareas que demanda: limpia, poda, deshije, regulación de sombra, desratización, fertilización (cuando ha sido posible) y la cosecha, la cual requiere tumbar las mazorcas, acopiarlas, el traslado para los puntos de acumulación, la extracción del grano y su transportación para los centros de beneficio.
En ocasiones las malas políticas estatales, o mejor, empresariales, han dañado a este cultivo. Entre los años 1993-1995, recuerdo, los jefes de áreas agrícolas visitaban al productor especializado en cacao, pero solo se interesaban por las viandas, presionados por la carencia de estas en la mesa del guantanamero, y en particular del baracoense.
Fue esa la etapa en que muchos cacahuales se convirtieron en “burrales”, es decir, en fincas donde campeaba (aún lo hace) el plátano burro, que era, y es, mejor remunerado y da mucho menos trabajo producirlo.
Otros se han desplazado a la producción de carne de cerdo, pues con solo vender algunos de esos animales obtienen ingresos muy superiores.
Por esas razones quienes deciden las políticas de precios en el país deben tener en cuenta lo difícil que es producir en las montañas (no solo cacao), donde es prácticamente imposible la mecanización y en extremo exigente el laboreo, lo que determina en los bajos ingresos de quienes más se sacrifican.
REORDENAMIENTO DEL CULTIVO
Reynerio Ramírez Sánchez, especialista de café y cacao en el Grupo Empresarial de Agricultura de Montaña, explicó que para aumentar las cosechas se trabaja en el reordenamiento cacaotero, el que contempla la producción de posturas, siembra de nuevas áreas, renovación de las viejas plantaciones, mejoras en la atención agrotécnica y al productor, más la reparación y fortalecimiento de la industria. En estudio está el posible incremento del precio, adelantó.
Por lo pronto, trabajadores de la Empresa de Talleres Agropecuarios de Santiago de Cuba reparan capitalmente el sistema de secado artificial de los centros de beneficio de El Jamal y Paso de Cuba, informa Otniel Argüelles Osorio, director general de la Empresa de Café y Cacao en el municipio.
En la comunidad de Canes inició la construcción de un complejo para el beneficio húmedo y seco, que dejará listo el cacao para su envío a la industria o la exportación (en 2010 se exportaron 200 toneladas).
Allí -amplía Otniel- se construirán 35 mil m² de secaderos y en este primer semestre deben rehabilitarse cinco mil m². Además, en febrero arranca la reparación y mantenimiento de más de 20 puntos de acopio.
El directivo señala como otro hecho alentador la disponibilidad de fertilizante para las plantaciones, lo que no acontecía desde hacía algunos años.
En el 2010 Baracoa tenía planificado producir 28 mil 700 quintales de cacao y logró 29 mil 106, con un crecimiento del 21 por ciento, lo que ratifica el mencionado vaivén de las cosechas, las cuales tienen hoy en la transportación uno de los principales problemas.
El cacao, además de ser un exquisito alimento, mayormente preparado como chocolate, tiene amplio uso en las industrias confitera, de cosméticos y farmacéutica.
También es idóneo para reforestar, gran benefactor del suelo (al que aporta materia orgánica en abundancia) y de la microflora y la fauna.
Tantas bondades aconsejan pensar en serio en el cacao.
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