Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa: El monte como escenario

Los niños son el principal público de la Cruzada.
Por Eyder la O TOLEDANO
eyderlt@gmail.com
Foto: Lorenzo CRESPO SILVEIRA
10 de febrero de 2010, 04:20 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos)
- Música, micrófonos, niños, la gente se agolpa en la plaza, hay alegría, algo especial acontecerá. Al filo de las ocho de la mañana los actores de la Cruzada Teatral asaltan el parque de Palenque, Yateras, donde son agasajados por el pueblo con aplausos.
La algarabía se repite en cada comunidad que recorren. Todos esperan a los Cruzados para darle la bienvenida, un recibimiento en el que devienen espectadores de “improvisadas” obras representadas por el público.
Hace 20 años la travesía se realiza por el lomerío guantanamero, durante más de 30 días. Esta vez el punto del encuentro entre reporteros y teatristas es Palenque, donde levantaron el quinto campamento del periplo, en la escuela primaria Día de la Victoria, para llegar a cada comunidad de ese Consejo Popular.
Los pobladores de Palenque, Dagamal, Buena Vista, Madre vieja y Palenque Gil acogieron en un día las actuaciones de los diferentes grupos teatrales. El pasado 28 de enero los Cruzados iniciaron el recorrido que concluye el 2 de marzo, luego de que visiten más de 200 comunidades del macizo montañoso guantanamero.
Protagonista de la obra
Los niños Rosabel Abad Furones y Magdiel Yunior Durruty, con nueve años de edad, entre muchos otros, presenciaron con atención la obra Cuca, representada por los jóvenes actores Aliexa Argote Laurencio y Yosmel López Ortiz. Ambos pequeños manifestaron que los personajes trasmiten enseñanza para sus vidas y todo el mundo.
“Comprendí que la vanidad no es buena y la importancia de ser justo y honrado”, precisa Rosabel; en tanto su compañero alega: “Fue una obra muy graciosa, nos divertimos mucho, pero también reflexionamos en lo bueno que es para los humanos practicar la bondad y la justicia”.
Semejantes declaraciones emitieron el resto de sus compañeros de estudio, quienes a coro aseguraron que pasaron un buen rato.
En Madre Vieja nos encontramos con los muchachos del Proyecto Ríos. En el patio de la escuela primaria Roberto Rivero Díaz, ante un público estudiantil de diferentes enseñanzas, los actores, con la obra Las 120 monedas, mantuvieron concentrados a los niños y adolescentes, quienes se convirtieron en copartícipes de la propuesta.
En el recorrido dialogamos con los integrantes de Guerrilla de Teatreros, de Granma, y Los cuentos del Acún, de España, quienes venían de Dagamal y Palenque Gil, respectivamente, luego de concluir sendas funciones ante un auditorio principalmente infantil, público priorizado por los actores de la Cruzada en horario matutino.
Desenfrenadas risas y vítores de ¡otra, otra!, irrumpían en los improvisados escenarios bajo el sol y la fresca brisa yaterana. La favorable acogida por niños, maestros y pobladores de las propuestas artísticas es una de las razones que convida a los actores a subir las lomas guantanameras.
Así lo atestigua Margarita Medina de la Paz, instructora de arte de teatro en la comunidad de Madre Vieja: “Las personas de aquí conocen muy bien de este evento, siempre lo esperan, con solo ver el camión ya se dan cita en la escuela, a donde acuden con presentes para los actores.
“Desde que trabajo aquí y realizo los talleres de apreciación y creación, tanto con niños como con jóvenes, ellos han logrado una mejor y mayor valoración estética de la manifestación.
“Los pioneros del proyecto de creación Conquistando el futuro recibieron a los actores con una obra teatral, y esto no es solo resultado de mi trabajo, sino también de los Cruzados que cada año siembran la semilla. Hoy mismo varios de mis alumnos le preguntaron a los actores dónde pueden estudiar teatro. Los niños son los máximos protagonistas de este evento”, expresa.
Por vez primera
Extenuados y a la vez alegres son las expresiones de los rostros de los jóvenes actores, que por primera vez participan en el recorrido de la Cruzada. Ailín Zamora Frómeta, Yosmel López Ortiz, Yadira Lobaina Osoria, del grupo Guiñol Guantánamo, y Arachelys Matos Toirac y Rubén Rodríguez Arbois, del Proyecto Ríos, guardan un mundo de vivencias para compartir.
“El cambio de temperatura, entre un lugar y otro, en un mismo día es lo más impresionante: Igual te abraza el frío que el calor. Caminar largas distancias y llevarle a la gente un teatro de calidad, esta manera de hacer arte es un reto permanente. Hay que estar preparados para cualquier improvisación”, destaca Ailín.
“Hay diversidad de público, son receptivos y agradecen mucho lo que hacemos; aunque los hay muy difíciles y otros más amables. Con esta experiencia hemos aprendido a hacer teatro con un mínimo de recursos”, apuntó Yosmel.
Por su parte Yadira pondera: “Los niños son el mejor auditorio, siempre están dispuestos a recibir lo que le damos; con los adultos es más complejo el trabajo, ellos conocen, valoran mucho y a veces hasta se involucran en las obras.
“Conocía por referencia cómo es el público, la convivencia, pero experimentarlo por primera vez es incomparable. Son días difíciles y a la vez hermosos porque los actores nos interrelacionamos con las personas del campo y nos acogen como una familia”, manifiesta Aracheys.
Muy jóvenes también son Aliexa Argote Laurencio, del Guiñol, y Harol Manuel Mejías Alfonso, de Ríos, quienes por tercera y segunda vez, respectivamente, participan en el periplo.
“La Cruzada es una prueba profesional porque tienes que trabajar todos los días ante un público y lograr mantener la voz y la dicción durante más de un mes, eso es muy difícil”, confiesa y agrega:
“Te contaré una anécdota: Cuando llegamos a un lugar nombrado Los Naranjos, en el recibimiento a Uri Rodríguez lo escenificaron con un personaje que él interpretó hace 10 años. Eso es un ejemplo de la huella que la Cruzada deja y del amor que le prodigan los campesinos a este evento”.
Igualmente Harol ejemplifica la impronta de este suceso en las serranías: “Las personas están preparadas para cualquier propuesta, mi grupo trajo una obra para adultos titulada Decida Usted, la cual tiene un sentido profiláctico, pues se aborda el alcoholismo, la violencia familiar y la diversidad sexual, con una serie de personajes complejos. El mensaje fue bien recibido y comprendido”.
Cuando a los jóvenes españoles Adriana Rebollo Beltrán e Ignacio Garralaga Santos tuvieron en sus manos la propuesta de venir a Cuba no vacilaron. Integrantes del proyecto de narración oral Los cuentos del Acún, dirigido por el cubano español Agustín Montalvo, ambos reconocen que la Cruzada es uno de los eventos de arte comunitario más hermosos y humanos de los que han participado.
“Es sorprendente como la gente espera a los actores y ansía participar de las obras teatrales”, dice Ignacio, en tanto Adriana remarca: “La Cruzada es el regreso de la génesis del teatro, el mejor espacio de comunicación con el público. El segundo día de recorrido nos convencimos: tenemos que volver para repetir la experiencia”.
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