Guantánamo tiene mucho que intercambiar con México y Latinoamérica
Sumario: El doctor Mario Alberto Nájera Espinoza, profesor de la Universidad de Guadalajara, presenta poemario de Regino E. Boti editado en esa localidad mexicana, este viernes 14, a las ocho y 30 de la noche, en el Centro de Arte y Literatura que lleva el nombre del creador guantanamero.

Por Víctor Hugo Purón Fonseca
Foto: Cortesía del entrevistado
12 de mayo de 2010, 12:20 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos)
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El doctor Mario Alberto Nájera Espinoza, profesor de la Universidad de Guadalajara, llegó a Guantánamo hace un año, y ahondó en la amistad entre sus compatriota músico Juventino Rosas, autor del vals Sobre las olas, y el poeta Regino E. Boti Barreiro. Vuelve de bajo el cielode México a la “villa iris amada” para presentar (viernes 14 de mayo, 8 y 30 de la noche, Centro de Arte y Literatura Regino E. Boti) una selección de poemas de Boti editado en Guadalajara bajo el cuidado del propio Nájera.
Yo tallo mi diamente, de Boti (Ediciones Presente y Futuro, Colección Centro, Guadalajara, 2009, 34 páginas) es el décimo quinto cuaderno de la mencionada colección jalisciense, cuyos anteriores títulos publicados reúnen, entre otros, poemas de cubanos como Miguel Barnet Lanza, Pablo Armando Fernández, Roberto Fernández Retamar, Nicolás Guillén y Fayad Jamís, autor este último del diseño gráfico de Centro.
Tal estimación y aprecio por la expresión poética y la cultura cubana, propician el diálogo de Venceremos con el doctor Nájera, también Coordinador de la Red Internacional de Cátedras Martianas.
¿Cómo nació esta nueva edición en México de los poemas de Boti, entre ellos el inédito "Meditación ante la tumba de Poe"?
Supe del poeta Boti alrededor de 1979 cuando en una conferencia dictada en Guadalajara por el pintor y poeta Fayad Jamís hizo un recuento de la poesía cubana.
Hace dos años llegó a mis manos un recorte del periódico Venceremos en el que se hablaba de la breve estancia del músico mexicano Juventino Rosas en Guantánamo a finales del siglo XIX.
Cuando recibí una invitación para participar en abril de 2009 en un encuentro de Cátedras Martianas en Guantánamo, no dudé en que era la oportunidad de viajar a esa histórica ciudad y aprovechar la estancia (entre el 10 y el 12 de abril) para tratar de despejar las interrogantes pendientes: saber más sobre el poeta Boti, y, entender la estancia (extraña) de Juventino Rosas en esa localidad.
Fue en esa visita que conocí a Regino Rodriguez Boti, leímos en su casa varios textos del poeta, y le propuse la edición de una breve selección de poemas dentro de la Colección Centro, un proyecto editorial iniciado por Fayad Jamís y continuado por mí a la muerte del autor de "Por esta libertad".
La selección fue realizada por Regino Rodríguez Boti, Sólo que la cantidad de textos superaba el espacio disponible en el formato (pequeño) de la colección, así que al final el nieto del poeta me brindó su confianza para elegir cuáles textos quedarían y cuáles no, por supuesto que era muy importante, por razones obvias, incluir el poema "Meditación ante la tumba de Poe". Así se concibió Yo tallo mi diamante.
¿Qué significa para usted este contacto con Guantánamo?
Para mí es ahora más importante la relación con Guantánamo. Tengo ya vínculos de amistad, interés por los valores culturales de la ciudad y su entorno, tengo en proyecto escribir y publicar algo sobre la azarosa, aunque muy breve, vida de Juventino Rosas en Guantánamo. Boti y Rosas tuvieron una interesante amistad, algo que casi no se conoce en México, en fin, Martí llegó para integrarse a la lucha por la independencia de Cuba por un lugar cercano a Guantánamo...
¿Qué otros proyectos de publicación con autores o temas guantanameros podría abrir esta edición de la poesía botiana en Guadalajara?
Bueno, podría pensarse en varios proyectos, de difusión de distintos aspectos de la literatura, la música popular, promover más los contactos e intercambios con mi país.
A partir del conocimiento que tenemos de su largo vínculo con la obra martiana, y de que coordina el movimiento internacional de Cátedras Martianas, ¿cómo aprecia que actúa ello en la recepción actual del ideario del Héroe Nacional cubano en México, América Latina y el resto del mundo?
Esto es algo que va en aumento. A Martí se le conoce cada vez más. De hecho las Cátedras Martianas existen en muchas universidades de varios países y la Red va creciendo, hay encuentros internacionales anuales, se han firmado Convenios de intercambio, se realizan co-ediciones de libros, se difunden ensayos y artículos, etc.
(Los lectores deben conocer la intensa labor de Nájera como coordinador de las cátedras martianas, que —sin contar las de Cuba— son 30 en diferentes latitudes: Venezuela, Costa Rica, México, Ecuador, Bolivia, Brasil, España, Argentina y Panamá, y que se extenderán a otras naciones, incluso a Estados Unidos. En 2009 asistió en La Habana al VII Encuentro Internacional de Cátedras Martianas.
En noviembre de 2009, el Centro de Estudios Martianos de Cuba le otorgó al doctor Nájera su más alto reconocimiento, la distinción Pensar es servir, entregada a aquellas personalidades e instituciones cubanas y extranjeras que se han destacado en el trabajo de promoción de la vida, obra y pensamiento del autor intelectual del Moncada, desde posiciones revolucionarias. En esa ocasión, al pronuciar el elogio, el investigador titular de la mencionada institución martiana cubana, doctor Rodolfo Sarracino Magriñat, señaló lo oportuno del estímulo al académico mexicano por defender la causa de Cuba y contribuir al conocimiento del pensamiento del Apóstol.)
Volviendo a Boti y a Guantánamo, ¿qué otras posibilidades futuras advierte para continuar potenciando y fortaleciendo las relaciones y el conocimiento mutuos entre estas referencias culturales locales y las de Guadalajara, Jalisco, México y el mundo?
La verdad es que Guantánamo tiene mucho para intercambiar con México y Latinoamérica.
Finalmente, envío desde Guadalajara un fraternal saludo a los lectores de Venceremos.
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