Antonia Luisa Cabal Salis (Tootsie): Incansable para la Cultura

Antonia Luisa Cabal Salis (Tootsie), recibió recientemente el premio Maestro de Juventudes, que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS).
Por Eyder La O Toledano
Foto: Leonel ESCALONA
29 de octubre de 2009, 07:15 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos)
- Tal reconocimiento había tardado demasiado para dignificar aún más a Tootsie, mas llegó en tiempo oportuno, toda vez que ella sigue rodeada de niños y jóvenes, con los que asume nuevos proyectos con el propósito de sostener, enriquecer y continuar elevando el arte y la cultura guantanameros.
Junto a un grupo de relevantes artistas cubanos, Antonia Luisa Cabal Salis (Tootsie) recibió recientemente el premio Maestro de Juventudes, que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS), a figuras que se han dedicado, de manera destacada, a la creación y a la enseñanza artística, y constituyen paradigmas de intelectuales.
Nuestro diálogo se produce en una tarde lluviosa y de intenso calor en el Centro de Superación para la Cultura y el Arte, luego de concluidas las clases de canto con unos jóvenes y en espera de la llegada de los pequeños de la coral Vocecitas de Cristal, para los ensayos. Al preguntarle el significado del premio como un rompe olas asegura:
“Mi mayor premio será ver convertido a Guantánamo en un hervidero cultural, un lugar donde los verdaderos artistas sean reconocidos, amados y cuenten con el apoyo institucional debido para su trabajo de creación. Confieso que no estoy conforme, porque no percibo que nuestros creadores tengan el mismo apoyo que en otros territorios.
“Creo que nos subestimamos y nos subestiman, por lo menos en música estoy rodeada de virtuosos, gente que hace grandes cosas y no están en el lugar merecido, por ejemplo, Agianit Paján Trejo, que dirige la mejor Banda de Concierto del país, que organizó una orquesta de cuerdas y está en camino de hacer realidad la sinfónica, sin embargo, sus muchachos no tienen donde ensayar, cosas como esa me entristecen“.
La reconocida maestra de generaciones de músicos guantanameros, a sus 86 años, continúa labrando el camino de los más jóvenes, e igualmente guiando a artistas consolidados, cuyo quehacer someten a su agudo criterio, considerado balanza y siempre oportuno. Su aporte a la cultura es ya imperecedero.
¿Orgullosa porque la más joven generación de artistas reconoció su labor con el premio?
Es un reconocimiento a mi trabajo de toda una vida, 48 años dedicados a la cultura. Cuando me gradué de Musicología en la Universidad de Oriente, me ofertaron una plaza en la facultad de Humanidades de ese centro, pero renuncié, quise volver a mi ciudad, a mi provincia, porque la amo y siempre he querido que sea, en el arte, la mejor de Cuba.
“Comencé con una academia infantil de música, luego, en 1962, se abrió la escuela de arte Luis A. Carbó, la que dirigí y donde trabajé hasta 1980, por allí transitaron varias generaciones de músicos guantanameros, muchos de ellos son ahora importantes figuras de la cultura nacional.
Sobresale en su carrera la formación de agrupaciones corales, ¿es el canto su manifestación preferida?
Nunca canté y no me gusta, aunque enseño a cantar, eso sí me complace. Desde pequeña estudié piano con la finalidad de ser concertista, incluso luego de graduada de la universidad cursé tres años del instrumento con José (Pepe) Gallart.
Niños y jóvenes son el centro de su labor, ¿con cuáles se siente mejor?
En estos momentos con los niños, ellos nunca tienen problemas, son más obedientes, puntuales, dedicados, preocupados y disciplinados, tienen la ventaja que los padres los apoyan y les exigen.
Además, los pequeños son una semilla que siembras y tienes un fruto seguro, ahí están los ejemplos de Teresa Manzanares, Teresa Paz, Anadelis Garriga, Rafael Inciarte, Delbis Sánchez, los hermanos Monier, entre ellos Conrado, que es un genial arreglista, su talento es apreciado por artistas de todas partes del país, incluso de otros lados del mundo. La lista de los que han pasado por mis manos es muy larga.
Sin embargo persiste su labor con la juventud, por ejemplo, el coro Voz Tempo está compuesto en su mayoría por jóvenes.
El coro ya tiene cinco años de creado, incluso hay otros proyectos de jóvenes que también asesoro, a ellos igualmente los quiero, pero es más difícil el trabajo que con los niños, a veces me pregunto si aman la profesión; por ejemplo, acabo de ensayar a dos nuevos tenores ¿no crees que debían preocuparse los más viejos y acercarse para observar, aunque sea?, de eso se trata, ellos no muestran el mismo interés y dedicación que los pequeños.
Entre sus nuevos proyectos, ¿es cierto que tiene en plan la creación de un coro en Baracoa?, ¿cómo se las arreglaría para dirigirlos?
En Baracoa la música popular es muy fuerte, no así la de concierto, por eso mi interés de crear un coro allí, porque esa ciudad necesita de agrupaciones con tales características, para que inicie el camino de la propuesta de concierto.
A propósito, ya hemos seleccionado las voces y tengo la profesora que dirigirá el coro, la estoy preparando, la guío en esta profesión como en su momento lo hizo conmigo el maestro Miguel García.
Sin embargo en Guantánamo apenas hay asimetrías entre la creación de la música popular y la de concierto, incluso algunos entendidos manifiestan que la última es más fuerte.
Soy miembro del Comité de Evaluación de Músicos y creo que la popular aquí goza de mucha fortaleza, hay agrupaciones con alta calidad, lo que sucede es que no tienen los espacios para llevársela al pueblo, incluso hacer una gira por algún municipio es un dolor de cabeza; sin embargo, las de otras provincias llegan a este territorio con facilidad. Por eso atraviesa mal momento y pone a esos géneros en desventaja.
Los que sostienen que la música de concierto está más robustecida, es porque esta ha logrado, en los últimos tiempos, consolidarse, tener espacios para cultivarla, y eventos que la promueven y por supuesto la potencian, como la Jornada de Invierno Pepe Gallart, la de Primavera, organizada por la UNEAC, Encuentro de voces -que dirijo y fortalece las agrupaciones vocales-, y Opus, de la AHS.
Claro, eso es resultado de los buenos y numerosos proyectos musicales que hay y los excelentes instrumentistas que los componen, como la orquesta de Guitarras, el trío de flautas dirigido por Axel, el clarinetista Armando Torres, para mí, uno de los mejores.
¿Cuáles son esos otros proyectos que ocupan su tiempo?
La creación de una coral femenina con las integrantes de Voz Tempo (aún no tiene nombre), el cuarteto vocal de varones Andares (miembros también de la agrupación citada), y asesoro, junto al tenor holguinero Ángel Herrera, el proyecto Estudio Lírico, y continúo con el infantil Vocecitas de Cristal que, sin la ayuda de la maestra Elvira Guerra, quien fuera directora de la escuela Enrique José Varona, hoy ese coro no estuviera cumpliendo 23 años de creado.
Vocecitas de Cristal se organizó en 1986 y en 1988 iniciamos el concurso de música infantil, que dio lugar a un evento nacional, Cantándole al Sol, ya este desapareció, y nosotros continuamos haciendo el nuestro.
¿En todos estos años cómo se las ha arreglado con tanto trabajo y a la vez dedicarse a la familia?
Tuve una madre maravillosa y un esposo magnífico, ambos me apoyaron en la crianza de mis dos hijos y en mi trabajo. Te confieso que soy mejor abuela que madre, a mis nietos les he dedicado más tiempo, todos han sido miembros del coro Vocecitas de Cristal.
¿Sus hijos y nietos eligieron alguna manifestación artística?
Mi hija estudió piano y actualmente es profesora de ese instrumento en la Escuela Vocacional de Arte (EVA), el varón comenzó de pequeño en guitarra, pero el padre, por prejuicios, decidió que no continuara la carrera artística, decía que no era cosa de hombres, y lo orientó a la tornería, ahora, sin embargo, no es tornero ni músico.
De mis cuatro nietos, tres son varones, el menor estudió Artes Plásticas y se está preparando para las pruebas del Instituto Superior de Arte (ISA), él es el único que siguió mis pasos, aunque no en la música, no obstante, es un gran amante de esta manifestación.
¿Se siente cansada?
No, mis hijos siempre me reclaman, me dicen que hasta cuándo pienso trabajar, y yo les digo que hasta que tenga fuerzas, seguiré dando mi aporte a la cultura guantanamera.
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