Suramérica-Europa: avance frente a recesión
Por Liset Salgado
25 de enero de 2012, 10:45 pm

Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) - El empuje de Suramérica en el actual orden mundial y la crisis económica y financiera que golpea a Europa condicionan los vínculos entre ambos bloques regionales, unidos por raíces comunes.
Según fuentes oficiales, el continente europeo constituye hoy el principal destino de las exportaciones de los países de América del Sur y, en contrapartida, se alza como uno de los mayores inversores en la zona.
Las naciones suramericanas exportan materias primas, esencialmente minerales, combustible y productos agrícolas, mientras que Europa ofrece a cambio maquinaria, equipos de transporte y químicos.
La secretaria general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la colombiana María Emma Mejía, reconoció recientemente la importancia comercial del llamado Viejo Continente para Suramérica.
No obstante, urgió a Europa a trabajar sobre la base de "valores compartidos", teniendo en cuenta el avance del subcontinente, justo cuando acontece la debacle económica en la zona euro.
La política colombiana destacó la "posición afortunada" que ocupa América del Sur en los actuales momentos de crisis global y llamó al eurogrupo a replantear su mirada hacia el mismo.
Mejía aseguró que Suramérica y América Latina en conjunto cuentan hoy con una inédita carta de presentación al poder exhibir macroeconomías saneadas y disciplina fiscal.
Particular significación le concedió al hecho de que América del Sur "es una zona de paz" y ese es "un valor agregado" -dijo-, que ofrece una nueva oportunidad para relanzar las relaciones con Europa.
"Tenemos valores compartidos y queremos fortalecerlos", insistió Mejía, quien abogó por redefinir los vínculos "como regiones pares" entre la Unión Europea (UE) y el continente americano.
Parlamentarios de ambos bloques analizaron a finales de 2011 el impacto de la crisis de deuda en la eurozona y el estado de las negociaciones entre la UE y el Mercado Común del Sur (Mercosur).
En el debate salió a relucir la lentitud con que marcha el diálogo sobre un acuerdo de libre cambio entre los países comunitarios y las naciones miembros del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).
Los diputados suramericanos cuestionaron los tropiezos que ha afrontado la letra del convenio, pese al compromiso de las dos partes de tratar de resolver las cuestiones que lo dificultan, principalmente de índole agrícola.
Criticaron la "política neoliberal" de la UE, las trabas que imponen organismos financieros como el Fondo Monetario Internacional y abogaron por "ampliar los términos de la democracia" en Europa.
RETOS Y PRIORIDADES
Nuevos retos y prioridades matizan las relaciones entre las naciones europeas y suramericanas, hasta el momento consideradas dispares y en detrimento del subcontinente.
En los últimos años se ha intensificado el diálogo birregional a alto nivel sobre políticas sectoriales, particularmente relacionadas con desarrollo sostenible, migración y drogas, pobreza y cambio climático.
Tratados diversos vinculan a ambas regiones que tienen en la profundización de la cooperación uno de los elementos claves de la Asociación Estratégica UE-ALC (América Latina y Caribe), fundada en Brasil en 1999.
De acuerdo con analistas, la asunción al poder del conservador Mariano Rajoy al frente del Gobierno español y sus líneas de acción en materia de política exterior, podrían introducir la nota discordante.
El pregonado compromiso de Rajoy de poner en primer orden el respeto a los derechos humanos, las libertades y la democracia, hace temer una abierta animosidad hacia gobiernos de Suramérica.
A inicios de diciembre último, el presidente Hugo Chávez confió en que el nuevo gobernante español coloque en primer plano los vínculos binacionales ya existentes, con énfasis en las relaciones políticas.
Chávez, quien afirmó que la recesión europea y la estadounidense no sólo es económicas, sino también moral, instó a usar la racionalidad y aclaró que no aceptará ningún tipo de injerencia de España en los asuntos internos de su país.
CORREN TIEMPOS DE CAMBIO
Las economías de América del Sur, notablemente dinámicas en los últimos años, empiezan a tomar distancia y encuentran en el comercio intrarregional una respuesta a la depresión que golpea a Europa.
Como medida de protección, decidieron a finales de 2011 alentar formas de pago con monedas locales e incrementar el intercambio en el área, que hoy ronda los 120 mil millones de dólares.
La unidad cuenta entre las apuestas de los gobiernos de esa zona geográfica, donde los principales problemas siguen siendo la pobreza, la extrema desigualdad y la persistente estratificación social.
Los Jefes de Estado y Gobierno de los países de Unasur emitieron en julio pasado una declaración contra la disparidad que prevé la construcción de un modelo de integración cultural, social, económica y política.
Ese organismo pretende poner en marcha un plan regional de infraestructura que responda al propósito de favorecer un desarrollo más equitativo, armónico e integral.
Pese a que Europa sigue siendo un socio fuerte de los países suramericanos, cifras actuales confirman el papel creciente de otro como China, cuyo avance redunda en el fortalecimiento de la relación Sur-Sur.
El gigante asiático puso la mira en las economías del subcontinente -y viceversa- e irrumpió con tal fuerza en la zona que en 2011 cuadriplicó el comercio con esta, con Brasil como principal aliado.
Los intercambios se basan en la necesidad de China de obtener materias primas, especialmente productos agrícolas y minerales, en tanto inunda los mercados suramericanos de coches y artículos electrónicos.
Asimismo, los chinos, que tienen en la zona a Argentina como segundo socio, participan en importantes proyectos de desarrollo y laboran en acciones concretas con el sector petrolero y financiero.
Los gobiernos de Brasilia y Buenos Aires no se conforman con ser meros expendedores de materia prima y aspiran a nexos de reciprocidad con Beijing para exportar derivados del petróleo, maquinaria industrial y tecnología.
De acuerdo con las previsiones de la Comisión Económica para América Latina, en 2015 China desplazará a Europa como segundo socio comercial de Latinoamérica, después de Estados Unidos.
Fuente: PL
|