¿La noticia le tomó por sorpresa?
"No, la verdad es que vemos este paso como uno más en la ya larga cadena de injusticias en torno a Posada: la primera, inequívoca, fue el proceso por violar las leyes migratorias a su entrada a los Estados Unidos, en vez de condenarlo por terrorista o extraditarlo a Venezuela, donde se le acusa de crímenes de lesa humanidad. Luego la mafia de Miami empezó a hablar de su precario estado de salud, en cualquier momento lo declaran incapaz de someterse a juicio".
¿Considera que Posada Carriles continúa siendo un peligro para Cuba?
"No tengo ninguna dudas, es un hombre peligroso y, sobre todo, tiene el apoyo incondicional de los grupos radicales de Miami, que a su vez reciben ayuda, -millones de dólares- y palmadas en la espalda del gobierno estadounidense. No podemos subestimarlo, ha demostrado tener influencias y no tiene escrúpulos para usarlas. No podemos estar tranquilos: un terrorista anda suelto". |