50 años después de Girón, son otros tiempos
Por Víctor Hugo Purón Fonseca
14 de abril de 2009, 03:40 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos)-Sí, 50 años después de la victoria cubana en Playa Girón son otros los tiempos.
Demasiado tiempo tal vez, así parece.
Pero, ¿cómo es que ha pasado medio siglo de la primera gran derrota del imperialismo en América Latina, y el gobierno imperial pretende seguir burlando al mundo?
¿Cómo es que sus rencorosos mercenarios escupen todavía arena del fracaso en Bahía de Cochinos, y sus tribunales perdonan a Posada Carriles confesos y archiprobados actos terroristas mientras encarcelan con saña a los héroes antiterroristas cubanos Ramón, Gerardo, Fernando, Antonio y René?
La tirria anticubana de la moderna Roma, que se dice americana, mandó bombarderos a apagarle a la cienaguera niña Nemesia, núcleo del conocido poema, el sol brillante que realizó su sueño de tener zapaticos blancos.
Era y es la Revolución, el sol del socialismo, de igualdad de derechos y oportunidades para vencer dificultades y preservar conquistas sociales, amaneciendo para los humildes durante este medio siglo en Cuba, con el empinamiento y la soberanía de todo un pueblo que se sabe nación independiente. Eso quiso aplastar la guerra impuesta por los yanquis y la contrarrevolución.
¿Acaso cincuenta años después el mismo enemigo ha renunciado a extinguir el sol cubano en esta tierra, agudizando bloqueos, agresiones, maniobras, terrorismo, trampas de dinero para cazabobos y mercenarios, y demás perversidades?
Aquella victoria no sólo conserva fresco el inspirador emblema de un Fidel cañoneando desde la playa el humeante y miserable Houston de los invasores derrotados, sino la constante certera de que el pueblo combate y triunfa durante estos 50 años con la fuerza de la verdad y las ideas.
Hoy, la conciencia de que el socialismo es igualdad de derechos e igualdad de oportunidades, no igualitarismo, preside la plena batalla por la actualización del modelo económico cubano, cuyo rumbo de éxito marca en estos días el VI Congreso del Partido.
A la nueva victoria por conquistar en la batalla cubana contra los demonios miran también con buena voluntad, respeto y expectativas los pueblos americanos y del mundo, que después de la de Girón fueron igualmente más libres para desafiar la opresora y aparente omnipotencia imperial.
Acaso el más temido fantasma para el imperio en sus peores realidades y pesadillas sea cómo el internacionalismo cubano camina el mundo, ha sembrado gratitud universal entre los pueblos, repudio abierto al bloqueo en la Asamblea General de Naciones Unidas, lucha activamente por la paz y contra la guerra, inspira proyectos nacionales de justicia social y solidariza soluciones originales a problemas comunes en el ALBA que se alza en América Latina.
Un tiempo de victoria sólo puede mirar la nación cubana, tanto más en lo porvenir, porque el presente está ganado y las cinco décadas afirmaron sólidamente el socialismo conquistado en la conciencia de la gente.
Serán cuales sean los avatares, esperables, de la ciega arremetida del imperialismo mientras dure, aún condenado a desaparecer comido por sus propias contradicciones criminales contra la humanidad, y tan brutales los vaivenes tormentosos de un mundo sumido en una crisis económica, hipotecaria, energética, ecológica y alimentaria global.
Serán otros tiempos, pero como 50 años atrás para los cubanos son de reafirmación de que por y para la flor más sencilla del pueblo, como la Nemesia del pueblo y del poema, es el socialismo, y que ni yanquis ni mercenarios apagarán este sol que está brillando para que todas las niñas tengan zapaticos blancos.
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