Hablemos de obesidad
Por Ariel Soler Costafreda
10 de febrero de 2011, 02:40 pm
Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) - La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que la cifra de personas consideradas con sobrepeso en el mundo supera los mil millones y de ellos 300 millones padecen obesidad; “padecen”, porque la condición de obesos los califica como individuos enfermos.
Desde 1998 la OMS reconoció la obesidad como una patología médica convertida en pandemia, la cual amenaza la vida al asociarse, como agravante, con enfermedades crónicas no transmisibles que afectan órganos como el corazón, cerebro, riñones, vasos periféricos y la retina.
De acuerdo con el Doctor en Ciencias Jorge Alfonzo Guerra, presidente de la Sociedad Cubana de Nefrología, estadísticas de la última encuesta nacional de factores de riesgos cardiovasculares indican que el 42,6 por ciento de la población del país excede el peso normal, con acento femenino, y alerta: califican como sobrepeso el 13 por ciento de los habitantes entre uno y 14 años.
El especialista de segundo grado en Nefrología definió como obesos a quienes superan el rango de sobrepeso y a estos últimos como las personas con mayor Índice de Masa Corporal (IMC) que la tenida como saludable o normal, la cual se determina matemáticamente por el resultado de dividir el peso en kilogramos, entre la estatura en metros al cuadrado.
A tenor con esos resultados reconocidos internacionalmente, son considerados bajo peso los individuos con IMC inferior a 18,5 kg/m2; entre 18,6 y 24,9 kg/m2 normales, y obesos, quienes tienen o superan los 30 kg/m2.
Alfonzo Guerra define a la obesidad como una enfermedad crónica grave, cuyo desarrollo es evitable y la incluye, junto a la diabetes mellitus tipo 2, las enfermedades renal crónica, cerebrovasculares, coronarias y la hipertensión arterial, todas conducentes a la ateroesclerosis, entre los retos epidemiológicos de las Ciencias Médicas en el siglo que transcurre.
Para el también especialista de primer grado en Medicina Interna y profesor titular y consultante del Instituto de Ciencias Médicas de La Habana, “el secreto de bajar de peso radica en tomar conciencia del peligro que supone la obesidad y estar dispuesto a pagar el precio de transformar la dañina condición a partir de comer lo necesario y de manera sana, reduciendo la ingestión de calorías.
“Controlar el stress, practicar ejercicios y modificar los hábitos alimentarios con aumento del consumo de vegetales y frutas; desayunar y almorzar bien y hacer comidas ligeras (tras éstas viene el reposo y la acumulación de colesterol)”, son conductas aconsejadas por el especialista.
Aseguran los expertos de la OMS que la dieta saludable puede contribuir a prevenir la obesidad y exhortan a mantener un peso adecuado, reducir la ingesta total de grasas y sustituir las saturadas por insaturadas; aumentar el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, y reducir el consumo de azúcar y sal.
A ello el especialista cubano añade con insistencia: hacer ejercicios físicos desde la infancia, crear ese sano hábito, que en la adultez puede ser caminar entre media y una hora sin detenerse, a paso superior al habitual de cada persona.
Y emite un último consejo: “eliminar el consumo de tabletas para adelgazar, las que pueden conseguir ese efecto inicialmente, pero a la postre provocan alteraciones nutricionales y otras peligrosas complicaciones como la hipertensión arterial. |