Jorge y Diana transitan la tercera década de vida y quieren tener un hijo. Llevan ocho años de casados y más de dos intentando concebir, pero hasta ahora nada. Probaron remedios caseros, escucharon consejos de abuela y hasta experimentaron lo más arriesgado del kamasutra, pero el anhelado bebé sigue ausente.

 

La pareja decide asistir al consultorio del médico de su área, y es cuando conocen de la existencia en Guantánamo de una consulta multidisciplinaria destinada a atender casos como el suyo, en la cual se examina a los pacientes, se les realiza un diagnóstico y, de ser posible, reciben tratamiento, para la concepción de forma normal o por medio de la inseminación artificial.

 

Centro provincial de Reproducción Asistida

 

En Cuba existe el programa de atención a la pareja infértil para ayudar, desde las ciencias, a las parejas en la procreación. En el país el proceso es de algún modo único en el mundo, porque comienza, a tenor con el postulado martiano de que “la mejor medicina es la que precave”, por la prevención entre la población en edades reproductivas.

 

La educación sobre temas de salud, sexualidad en los grupos de riesgo en el nivel primario de la Salud, forma parte del camino que conduce a la maternidad satisfactoria y que puede favorecer las condiciones para el trabajo de reproducción asistida que desde hace una década se realiza en Guantánamo.

 

 

“En aquel entonces contábamos con pocos recursos, solo realizábamos los análisis complementarios y orientábamos a la pareja tener sexo programado, hasta ahí llegaba nuestro alcance”, relata Adria Ramírez Ruiz, enfermera del departamento desde su apertura en la provincia.

 

A pesar de ello, se lograron numerosos embarazos, sin embargo, los cambios que han ocurrido desde entonces permiten que la consulta tenga mejores condiciones y mayores avances tecnológicos, además, desde 2014 se mudaron para el actual local, donde cuentan con más comodidad y, en resumidas cuentas, se exhiben resultados superiores.

 

“Desde inicios de año hasta el mes de agosto ya se han atendido más de mil 600 parejas y logrado 14 embarazos por coito programado y dos por inseminación artificial”, informa Marduris Alonso Álvarez, licenciada en laboratorio que labora en la consulta.

madre reproduccion asistidaÁngela María Castellano Barrote, primera madre guantanamera por inseminación artificial y Maitane de los Ángeles, el producto, en sus brazos. Concebir

¿Cómo funciona?

 

Aunque ser madres es el mayor deseo de muchas mujeres, lamentablemente la provincia no cuenta con banco de esperma, por lo cual el Centro provincial de Reproducción Asistida solo es para parejas, que lleven más de un año de relaciones estables sin lograr concebir.

 

El nivel primario de salud es indispensable en este proceso, pues en el consultorio se evalúa a la pareja y se remite a una consulta municipal, y allí, luego de analizar el caso y dependiendo de los resultados es trasladada hasta el nivel provincial en el Hospital General Dr. Agostinho Neto.

 

“También, dependiendo del diagnóstico, las personas pueden ser remitidas directo a la consulta, por ejemplo por infertilidad masculina, obstrucción de las trompas en la mujer, fibromas uterinos, y otras patologías.

 

“Después que llegan aquí son analizados por el psicólogo, quien determina si están aptos para continuar el proceso, deben llenar la documentación requerida, entonces se les realizan estudios clínicos y transitan por las diferentes especialidades que conforman esta consulta multidisciplinaria: ultrasonido, rayos X, endocrinología, ginecología y urología”, explica el doctor Juan Alberto Sánchez, especialista en Ginecobstetricia.

 

Los procedimientos son siempre encaminados a que la pareja pueda concebir de forma natural y se orientan tres meses de coito programado, pero de ser imposible, se procede a la inseminación artificial.

 

Para las mujeres que ya tienen 35 años de edad la remisión a la consulta es inmediata, y las de 38 años se envían a Holguín donde se someten a la fertilización invitro, allí se les extrae el óvulo para su fecundación.

madre hijos felizMarleovys sonríe feliz y agradecida junto a sus retoños Marlon y Abelardo, de ocho y un año y medio, respectivamente.

La maternidad: una experiencia maravillosa

 

Marleovys Hodelín Dedín es una guantanamera de 38 años licenciada en Derecho. A los 20, cuando todavía era estudiante universitaria, se le detectaron fibromas, pero por pequeños y asintomáticos quedaron “olvidados”, hasta que decide formar una familia.

 

“Siempre quise ser mamá, adoro a los niños y llegado el momento deseé tener mi propio bebé. Ya tenía 27 años y una pareja estable, pero no lograba quedar embarazada” cuenta.

 

A pesar de muchos intentos, cada mes llegaba sin falta la habitual visitante que anuncia la ausencia de bebés (menstruación), y decidió asistir a la consulta de infertilidad en el policlínico 4 de agosto, del Caribe, fue allí donde le indicaron el camino a seguir: reproducción asistida.

 

“La verdad es que para ese entonces mis fibromas eran realmente grandes, y la mayoría de los médicos arribaba al mismo diagnóstico: histerectomía, sin embargo, en el Hospital General un grupo de especialistas estaban atendiendo a mujeres jóvenes sin hijos que tuvieran mi padecimiento, es así como llego a la consulta de reproducción asistida, y fue allí donde salvaron mi fertilidad y me dieron la posibilidad de ser mamá”, rememora agradecida.

 

El 7 de diciembre de 2007 se sometió a una miomectomía, el más grande de los fibromas extraídos medía 12 centímetros de diámetro, y aunque el procedimiento fue todo un éxito, los especialistas predecían que era necesaria una inseminación artificial.

 

El tiempo de recuperación pasó, y la ansiosa paciente vio realizarse su sueño mucho antes de lo que esperaba, la inseminación fue innecesaria, a los seis meses de operada en su vientre empezó a crecer una nueva vida: ¡al fin estaba embarazada!

 

El anhelado Marlon nació con más de 9 libras, y lo que creían casi imposible también sucedió, llegó Abelardo, el pequeño hermanito.

 

Así Marleovys logró cumplir lo que casi aceptó como un sueño inalcanzable, y a pesar de los años transcurridos todavía se emociona cuando dice: “las palabras nunca serán suficientes para agradecer a los médicos que me atendieron; cuando todos habían “tirado la toalla”, en reproducción asistida la prioridad fue conservar mi fertilidad; no fui inseminada, pero hoy tengo dos hijos gracias a los especialistas de esa consulta; finalmente pude convertirme en mamá”.

Comentarios   

0 #1 dayami 01-12-2017 19:30
muchas felicidades por su historia y por ver realizado sus sueños de ser madre
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