Escrito por Lorenzo Crespo Silveira // Foto: L.C.S
Visitas: 2000
Este guantanamero no consume su tiempo de vacaciones en dispositivos móviles ni nada parecido, tampoco se mueve en el área buscando otras opciones para entretenerse. A él le guasta jugar con su trompo, lo aprendió de su tío. Para lograrlo busca todo lo que le hace falta: cabuya, trompo y dónde dar la pollona, en ello ocupa buena parte del día. Me recuerda habilidades de cuando fui pequeño. No importa que no aparezcan otros amiguitos interesados, él es feliz así…