El llamado a librar una batalla entre todos contra la COVID-19 es acompañado por la información necesaria, oportuna y transparente para que, en consecuencia, el pueblo eleve la percepción del riesgo que representa esa pandemia para la vida humana.
A pesar de que las medidas orientadas por el Estado cubano tuvieron y tienen amplio respaldo popular en Guantánamo, pues, tempranamente, gran parte de la población comenzó a acatarlas para evitar el contagio por el nuevo coronavirus, hay muchas personas que no la asumen con la responsabilidad que entrañan.
Las imágenes hablan por sí solas en uno y otro sentido.
Los ómnibus, manera general, circulan con poco personal, al que se le exige estar protegido.
Instituciones culturales cerradas y el bulevar de la ciudad de Guantánamo, prácticamente vacío.
Muchos usan el nasobuco en el cuello, y no mantienen entre sí la debida distancia, en la actual contingencia epidemiológica.
Disciplina y protección van de la mano en la panadería El Mercado, ubicada en Los Maceo entre Prado y Jesús del Sol.
Ausencia de personas en la plaza 24 de Febrero, algo que va siendo habitual.
Aún permanecen personas de la tercera edad concentradas en el parque José Martí: lunes 30 de marzo, a las 6 y 30 de la tarde.
Recreación, pero con percepción del riesgo.
Ejemplo a imitar, en la parada de ómnibus de la calle Ahogados y 13 Norte.
Mantener la distancia entre personas es imprescindible. Este martes en la tienda La Nueva República muchos trataban de mantenerla en lo posible.
Aglomeración de personas en la tienda L´Varón. Martes 31 de marzo, a las 9 y 30 am.
Se debe cuidar que los adultos mayores no salgan a las calles en lo posible, por ser el principal grupo de riesgo ante la COVID-19.