En tiempos de pandemia, la producción de alimentos sigue siendo una de las principales prioridades de Cuba. Tal es así, que en el municipio de Niceto Pérez, en Guantánamo, maestros de varios niveles de enseñanza dedican horas del día a cosechar alimentos de ciclo corto.
La labor de estos guerreros, que también llevan en la sangre el conocimiento de obtener de la tierra lo necesario y compartirlo, es la manera más humilde de apoyar a la Revolución Cubana en momentos tan difíciles en los que la COVID-19 golpea duro a nuestra ya dañada economía.
Allí, en medio del campo, intercambian ideas con docentes del Instituto Politécnico Agropecuario Manuel Simón Tames Guerra, cuyas cosechas tienen como destinos centros de atención y círculos infantiles, entre otros.
Para ellos, labrar la tierra no es tarea fácil, pero el momento así lo requiere y el paso al frente es un hecho que, como buenos cubanos, enfrentan con total dignidad.
Aquí les van algunas instantáneas…












