Se acerca el Día Internacional de la Infancia, que por segunda ocasión consecutiva se celebrará sin el ir y venir de niños y niñas, y por tanto sin escuchar por doquier risas contagiosas en los espacios públicos.
Son los parques los lugares seguros donde sus energías habitualmente quedan agotadas, resultado de las peripecias de tanto jugar, de divertirse a lo grande y socializar con otros infantes. Sin embargo, no se les ve por esos rumbos desde que inició la pandemia de la COVID-19 que azota a Cuba y al resto del mundo.
El parque 24 de Febrero, en la ciudad de Guantánamo, durante todo este tiempo de confinamiento necesario ha permanecido solitario, y todo parece indicar que así continuará por otro período de tiempo.





