La vida transcurre en toda Cuba bajo el necesario confinamiento y sin la acostumbrada algarabía infantil inundando las calles, hoy más cuando prevalece el cuidado colectivo de los menores en medio de la pandemia que azota al mundo.
De esos sagaces, intrépidos y divertidos chicos guardo en mis archivos, por suerte, inolvidables recuerdos fotográficos de rostros alegres en pleno disfrute de sus derechos.
El regalo entonces de atractivas instantáneas captadas en recorridos por todo el territorio guantanamero, años atrás, donde los niños y las niñas son los principales protagonistas.






