Corren por el circuito mostrando sus habilidades, al tiempo que su entrenador humano le sigue con la vista e instruye tanto de forma verbal como moviendo todo el cuerpo. Un rato después llegan otras pruebas para los canes allí presentes como superar obstáculos, buscar objetos y acciones de guardias y defensa.
Más de un curioso se para para ver el espectáculo. Sin temor al público, cada uno de los perros y sus acompañantes van avanzando en el entrenamiento, que busca ponerlos en buena forma para la competencia regional que reunirá en agosto a rivales de Guantánamo, Holguín y Santiago de Cuba.







