Hoy les compartimos cómo hacer una exquisita crema de calabaza y cebollino. La calabaza pertenece a la misma familia de frutas como el melón y la sandía y también a hortalizas como el pepino o el calabacín.
Su principio está enmarcado a la región de Asia meridional. Se cultiva desde tiempos inmemoriales por los hebreos y los egipcios. En Europa su consumo se extendió a partir del siglo XV. Además de utilizarse en muchos platos al vapor, al horno o guisada, es muy utilizada en repostería, dando lugar a tartas, galletas, flanes y mermeladas. En esta oportunidad aprenderemos a preparar esta deliciosa crema para combatir las bajas temperaturas y proporcionar al organismo los beneficios de la calabaza.
Ingredientes:
400 Gramos de Calabaza
1 Cebolla
1 puerro
½ pimiento verde
300 Mililitros de leche (1¼ Tazas)
½ Litro de caldo de ave
½ Vaso pequeño de aceite de oliva
½ Cucharadita de sal
1 Pizca de nuez moscada
1 Puñado de cebollino picado
Pasos a seguir para hacer esta receta:
Pelamos y picamos la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde. Ponemos una olla al fuego con el aceite y una pizca de sal y rehogamos a fuego medio la verdura picada.
A continuación, pelamos la calabaza, la partimos en trozos y le retiramos todas las pepitas que pueda tener. Incorporamos a la olla la calabaza, el caldo y la leche y cocemos hasta que se ponga blanda la calabaza, aproximadamente unos 25 minutos. En lugar de caldo de ave se puede utilizar caldo de verdura para hacer el plato vegetariano. Así mismo, se puede emplear leche vegetal o agua.
Cuando la calabaza se ablande, lo trituramos todo bien con una batidora, sazonamos con sal y una pizca de nuez moscada. Servimos bien caliente, espolvoreando por encima el cebollino picado, y rociamos con un chorrito de aceite de oliva. Sin duda, esta receta de crema de calabaza con cebollino está deliciosa y es perfecta para cualquier ocasión.