
Las bolitas de calabacín son un éxito en cualquier reunión. A los peques les gustarán por su sabor y a los papás porque estarán comiendo verdura de una forma saludable. Además vais a ver que son muy fáciles de preparar, e incluso las podemos preparar con antelación y congelar, para luego freírlas directamente.
Aunque estas bolitas se fríen, también las podemos hacer al horno, dándoles la vuelta una vez doradas por un lado.
Ingredientes
- 1 calabacín
- 2 huevos
- 120g queso rallado
- unas hojas de perejil
- Pimienta negra
- pan rallado
- Sal
- Queso tierno
- 1 huevo para rebozar
- Aceite de oliva virgen extra
Cómo preparar bolitas de calabacín crujientes:
Con ayuda de una picadora picamos el calabacín sin piel en trocitos muy pequeños, también podemos utilizar un rallador y rallar todo el calabacín. Reservamos.
En un cuenco batimos los dos huevos, añadimos el queso rallado, perejil picado, pizca de pimienta, sal al gusto y el calabacín picado o rallado.
Mezclamos bien, vamos añadiendo pan rallado cucharada tras cucharada hasta que obtengamos una masa con la que podamos preparar bolitas, unas 4 cucharadas de pan rallado. Dejamos enfriar la masa dentro de la nevera durante 1 hora.

Transcurrido el tiempo hacemos pequeñas bolitas con la masa, aplastamos con las palmas de las manos e introducimos un trocito de queso tierno dentro de la bolita, cerramos bien la masa para que el queso quede en su interior y volvemos a formar la bolita.
Hacemos los mismos pasos con el resto de la masa y el queso.
Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra.

En un cuenco batimos un huevo y en otro cuenco preparamos pan rallado.
Pasamos cada bolita por huevo y luego pan rallado, e inmediatamente las disponemos dentro de la sartén donde tendremos el aceite caliente y freímos bien hasta que se doren.
Una vez estén listas las dejamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite.
Servimos en una fuente o tabla de cortar inmediatamente.