
La repostería se puede llegar a complicar mucho para conseguir sabores y texturas de lo más innovadores, pero la repostería tradicional siempre se ha nutrido de las más sencillas combinaciones de ingredientes, los que ha habido más a mano, para crear auténticas delicias llenas de sabor y tradición.
Esta receta de panacota o panna cotta es todo un clásico de la repostería italiana, aprovechado un ingrediente tan delicioso y básico como la nata y simplemente cuajándola con gelatina, aportándole además un ligero toque dulzón.
Es un postre que se sirve frío (siendo ideal para los meses más calurosos) o a temperatura ambiente y se parece al flan aunque la panacota tiene una textura más cremosa. Lo mejor de todo es que, partiendo de esta receta básica, se puede aromatizar con frutas, jugos, infusiones o incluso queso y siempre queda espectacular. Un buen ejemplo es esta deliciosa panacota de plátano con base de brownie de chocolate, la panacota de calabaza con crujiente de galletas y avena que juega con los contrastes de texturas o la deliciosa versión de panacota o panna cotta de Nutella, ¡irresistible!
Con un formato similar puedes preparar el flan de huevo o el flan de queso y también para el famoso coulant de chocolate o volcán de chocolate ya que aguantan congelador, nevera, microondas, horno… sirven para todo.
Ingredientes (4 raciones):
- 500 ml de nata líquida para montar.
- 60 gr de azúcar blanco.
- 3 hojas de gelatina.
- Una vaina de vainilla o una ramita canela (opcional).
- Para acompañarla puedes utilizar frutos rojos, miel, chocolate derretido… a tu gusto. En este caso he triturado unas fresas que tenía congeladas y he añadido más fresas y arándanos.
Preparación:
- Pon las hojas de gelatina en un bol, échales agua fría hasta cubrirlas de sobra y deja que se hidraten entre 5 y 10 minutos mientras preparas el resto de la receta.
Así de sencillo es hidratar la gelatina en hoja
- En un cazo vierte la nata, el azúcar y la vaina de vainilla abierta o la ramita de canela si quieres aromatizarla, aunque simplemente con nata y azúcar ya está espectacular de sabor y es la forma más clásica de prepararla.
- Pon el cazo a fuego medio-alto y espera hasta que casi llegue a ebullición, que será cuando empieces a ver algunas burbujitas.
Cocinamos la mezcla hasta que llegue a hervir
- En ese momento retira el cazo del fuego y quita la vaina o rama que hayas podido incluir.
- Escurre la gelatina simplemente cogiéndola con tus manos y estrujándola un poco para que suelte el agua y échala en el cazo.
- Remueve un poco la mezcla para que la gelatina se disuelva por completo.
- Echa la mezcla en los moldes que prefieras, puede ser uno grande o 4 individuales.
Moldes de silicona para cuajar la panacota
- Espera a que se enfríen a temperatura ambiente y después introdúcelos en la nevera durante 4-5 horas para que se cuajen. Ese es el tiempo mínimo pero realmente pueden aguantar 3-4 días en la nevera sin problemas.
Sirve y degusta:
Puedes comerla fría recién sacada de la nevera o bien sacarla 30 minutos antes para que esté más bien a temperatura ambiente, además así resulta un poco más aromática y sabrosa. Además puedes mantenerla en la nevera 3-4 días sin problemas siempre y cuando la tapes con papel film o pongas los moldes dentro de otro recipiente cerrado para que no coja otros olores.
Puedes comerla tal cual, sin nada más está riquísima, o bien servirla con miel, con chocolate derretido o como yo en este caso, con una base de fresas congeladas trituradas (no lleva nada más!) y algunas fresas y arándanos. Si prefieres un toque un poco más dulzón y menos ácido te animo a preparar mi receta de coulis de fresa casero, la combinación es de auténtico… ¡escándalo!
Variantes de la receta de panacota o panna cotta tradicional italiana:
Si quieres incorporar ingredientes sólidos, como por ejemplo frutas, tan solo tienes que triturarlas bien con una batidora y añadirlas a la mezcla inicial para que hiervan con el resto de ingredientes. Posteriormente, tú eliges si colar la mezcla o no, en función de la textura que más te guste: ligera o grumosa. Mis frutas preferidas son las fresas y el plátano para reconvertir esta receta de panna cotta.
También puedes incorporar calabaza cocida, chocolate blanco o negro, crema de cacao y avellanas, frutos secos… digamos que la panacota es una base a la que se le pueden añadir otros ingredientes clásicos de repostería para aromatizarla o aportarle otros sabores.




