El cine Martí, ubicado en el corazón de la ciudad de Holguín, celebró sus cien años de fundado, inaugurado por la familia Avilés en febrero de 1926 y vigente hasta la actualidad como espacio esencial de la cultura cinematográfica cubana.
Durante décadas el edificio ha sido parte crucial del entorno de la ciudad de los parques y testigo de la vida cultural del pueblo, privilegiado por su ubicación en el casco histórico, alrededor del parque Calixto García y compartiendo la plaza cultural con el Museo de Historia La Periquera, el Teatro Eddy Suñol y la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.
El crítico, periodista e investigador César Hidalgo Torres explicó durante un intercambio este martes, como parte de la jornada de celebración, que la historia del cine se entrelaza con la centenaria Orquesta Hermanos Avilés, pues fue esta familia de músicos, sastres y médicos la que creó en su antiguo taller de costura la sala de proyecciones, en un período de comercialización de teatros a inicios del siglo XX.
Aunque el edificio acompañó a las generaciones holguineras desde que fue cochera de La Periquera, lo popularizó la instalación de la torre de reloj, segunda de su tipo en la provincia, y las primeras proyecciones de películas silentes, cada una con acompañamiento musical en vivo de la Avilés.
Comentó que el cine Martí debe verse como la cuna de miles de historias, romances y vidas que no solo emergen de las películas proyectadas, sino también de las que el propio inmueble ha presenciado.
En esta jornada de intercambios, el creador y documentalista Alfonso Bandera expuso que la institución constituyó un apoyo para los jóvenes realizadores holguineros, acogiendo estrenos e impulsando sus obras hacia el ámbito internacional.
Recordó que Holguín fue, durante el pasado siglo, sede de la Cinemateca de Cuba y que el Cine Martí acogió estrenos mundiales de la mano de sus propios directores, como ocurrió con la película Retrato de Teresa.
El creador declaró que debemos agradecer estos cien años del cine en Holguín, porque cada ciudad necesita un alma cinematográfica y en el caso de la nuestra, está aquí.
En honor a esta amplia trayectoria, el lobby del inmueble acogió una exposición de carteles insignes cinematográficos cubanos, defendiendo el concepto del mismo dentro de la narrativa fílmica y presentando, entre su selección, los filmes restaurados y recientemente exhibidos Lucía y Fresa y Chocolate.
Los niños también participaron en la celebración con la proyección de cortos animados y de la película Elpidio Valdés contra dólar y cañón, además de la llegada de cineclubes y presentaciones en escuelas y centros educativos del territorio.
Durante un siglo, el cine Martí ha defendido el séptimo arte en Holguín, creando una plaza única donde se gestan eventos como el Festival Nacional del Audiovisual Por Primera Vez, el Festival Internacional de Cine Pobre y el espacio Cámara Azul, parte de las Romerías de Mayo.
Tomado de la ACN