A Daniel Alejandro Esquijarosa Ceiro lo conocí hace seis años y aunque al principio la carrera de Periodismo no figuraba en su lista, se fue quedando, primero como un desafío y después como una pasión que hoy se le nota en la manera de hablar de la profesión.
"Fue en onceno grado cuando empecé a interesarme por la carrera, al principio no me atraía, pero después, me empezó a gustar, siempre he sido mucho de caminar, de correr monte, como decimos aquí, y el periodismo me brindaba justamente eso: la posibilidad de aumentar mis criterios, de crecer como profesional", confiesa.
Afirma este joven que cuando inició la carrera en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, llevaba una idea muy clara: imaginaba un periodismo abierto a nuevos métodos de escritura, a puntos de vista diferentes y al graduarse descubrió que se pueden hacer muchas cosas desde la prensa plana como podcast, infografías, incluso audiovisuales, como pasa en el Periódico Venceremos, su centro laboral".
"Pienso que falta apertura hacia estilos narrativos distintos, hacia formas de contar que realmente conecten con el público, con la gente a la que nos debemos y creo que a través de la narración podemos tocar fibras sensibles y cotidianas, nuevas formas de llegar a los jóvenes", considera.
Asume con modestia que su desempeño lo debe valorar el lector, cuando alguien le comenta que le gustó alguno de sus trabajos, siente que al menos algo está haciendo bien, aunque en el periodismo nunca es suficiente, hay que buscar la perfección constantemente, reflexiona.
Daniel Esquijarosa reconoce que el cambio en las rutinas productivas en Venceremos ante la situación que enfrenta el país no es fácil, pero señala que equivale a esforzarse el doble para entregar los trabajos.
"Adriel Bosch Cascaret, director del periódico, dice que el intercambio de miradas, de opiniones en la redacción es refrescante y es cierto, ahora hacemos mucho teletrabajo, enviamos las informaciones por redes, pero no es lo mismo, aunque las circunstancias nos obligan a cumplir horarios, a mantener actualizado el sitio web y las redes sociales".
A lo hora de escribir, reconoce que las informaciones hay que publicarlas rápido, porque envejecen, pero los géneros de opinión, requieren cosechar la información poco a poco.
"Creo que vale más demorarse y hacerlo bien, que apurarse y entregar algo ambiguo que dañe la reputación del periodista y la del medio".
Expresa que le gusta mucho escribir, pero que es "malo" en la redacción de informaciones, "prefiero los géneros de opinión, tocar temas polémicos, contar historias, proponer soluciones a lo que aqueja a la población y estar en todas partes en busca de la noticia, tomándote un café, conversando con un vecino, que ahí es donde radica la magia de la profesión", razona.
"Por algunas publicaciones he tenido roces con la línea editorial, cuando no se publican, las subo a mi blog o las guardo para mi consumo, todo el mundo tiene puntos de vista diferentes, generalmente te dicen que puedes escribir o decir las cosas de otra manera, pero eso a veces implica cambiar tu forma de pensar".
"Siempre hay que reconocer los errores cuando realmente te equivocas, pero también hay que defender la mirada propia, el periodista no está solo para informar, sino para mostrar lo que se está haciendo mal", acota.
El periódico y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) mantienen una relación estrecha, por donde han transitado disímiles periodistas, y él, que ahora es vicepresidente de la organización, vive esa conexión en carne propia.
"La responsabilidad en la Casa del Joven Creador me obliga a estar casi a diario en la institución, a veces se acumula trabajo, las dos responsabilidades son de levantarse temprano y acostarse tarde, pero cuando te gusta lo que haces, no es sacrificio es un privilegio ser vicepresidente de la AHS, aunque el periodismo es lo primero."
"Mi visión como periodista me ha aportado mucho en la realización de audiovisuales", comenta, " hasta ahora he incursionado en tres cortometrajes, con alguna repercusión en eventos como el Festival Internacional de Gibara y el Festival de Cine Andante; el periodismo es una herramienta de la que me valgo para hacer cine, te aporta diferentes ángulos, y te ayuda a desarrollar las historias".
Aunque lleva poco tiempo en el ejercicio del periodismo, Esquijarrosa se mantiene en el gremio porque se siente enamorado de su profesión y refiere que aunque mañana quizás no esté en el periódico, seguirá ejerciendo el periodismo en otro medio, o por su cuenta, siempre con su misión de reportero.
Le apasiona el cine, pero lo dice claro, seguirá haciendo periodismo, no se ve en ningún lugar donde no lo ejerza.
"El periodismo en estos tiempos debe ser consecuente con la realidad que vivimos, que cuente historias, que se atreva e indague más, que no respete rangos, siempre desde lo legal, que no tenga miedo ni se autocensure, un periodismo valiente".