Imaginas por un momento una boda y piensas en la novia vestida de blanco. Caminando por un pasillo adornado con flores y allí en el altar, el novio esperando. Los invitados sonríen, otros no pueden aguantar el sentimiento, pero lo cierto es que la misma escena se repite incontables veces. Es la tradición.
Esta ceremonia heredada a lo largo de generaciones para celebrar el amor entre dos personas pocas veces varía, y el esfuerzo que se hace por encajar en el concepto social es evidente. Es imprescindible ajustarse al molde de novia de blanco y cabello estirado. Pero Dianelis Taquechel Bueno no lo creyó así.

Convirtió uno de los días más importantes de su vida en un acto en el que abraza su identidad y sus raíces. Mulata empoderada, no busca encajar en el estereotipo ni complacer a nadie. No siguió con la tradición, buscó sentirse bien con ella misma y vestir el traje que la representaba.
Durante siglos la población afrodescendiente se ha visto obligada a esconder una parte de sí por su tono de piel. Muchas veces cubrían sus cabellos o lo alisaban para parecer más aceptables. Hoy en día persisten estos prejuicios en pequeños sectores de la sociedad. Pero aún peor es quien no abraza su naturaleza y siente orgullo de sus raíces.

Dianelis Taquechel, mujer llena de sueños, con un marcado amor por su raza y su ascendencia, ha consagrado su trabajo en proyectos que buscan enseñar a amar las raíces culturales y no avergonzarse por el color de piel ni tipo de cabello. Es defensora y exponente de la cultura afrodescendiente.
"Dianelis representa en la asociación AfroPower identidad. Defiende todo lo que es la cultura afro, nos ha enseñado muchas particularidades del cabello, de nuestra historia y cultura. Su figura como mujer empoderada y afrodescendiente es un ejemplo para todos", comenta Yaudelin González Knight, amiga y miembro del proyecto.
Taquechel Bueno es la representante de la marca internacional de cosmética natural Monafro en Guantánamo. Ha consagrado su trabajo a resaltar la identidad africana y promover su cultura.
Maritania Balleuxs ha visto en Dianelis una mujer orgullosa de sí misma y de lo que representa. “La admiro mucho como mujer, como persona y como ser humano. Me ayudó a identificarme con mi raza, a levantar la cabeza al caminar y sentirme empoderada. He aprendido a no buscar encajar en estereotipos sociales y hacer de mi pelo rizo un símbolo de libertad".
Rodeada de sus seres queridos, Dianelis Taquechel Bueno hizo de su boda un testimonio del amor por su raza. No buscó ajustarse al molde de novia de blanco. Abrazó su cultura, su raza y caminó hacia el altar para juntar su vida en sagrado matrimonio.