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26 Randy CuetoEl estadio Monumental Simón Bolívar acoge hoy la semifinal de la Serie de las Américas de Beisbol de Gran Caracas 2026, con un choque de brazos entre el derecho cubano Randy Cueto y el zurdo venezolano Adrián Almeida.

La urbe venezolana vuelve a erigirse como capital del diamante, con un coloso de concreto y acero vibrando bajo el peso de miles de voces que esperan, que contienen la respiración, que saben que esta noche no habrá espacio para el error.

Venezuela, anfitriona y segunda en la fase clasificatoria con cinco victorias y un solo revés, se presenta con la confianza de haber caminado firme todo el torneo. Dirigidos por César Izturis, los Navegantes de Magallanes han pilotado con viento a favor, impulsados por una ofensiva oportuna y un pitcheo que ha sabido cerrar las puertas en los momentos críticos.

 Almeida, nacido en Puerto Cabello, ha mostrado solvencia en su única salida del torneo, con cinco entradas de labor, seis ponches, tres imparables y dos boletos frente a Argentina.

Carga sobre los hombros una historia larga: nueve temporadas en Ligas Menores, paso por el beisbol mexicano y una carrera profesional iniciada en 2012, cuando firmó con los Mets de Nueva York a los 17 años, antes de transitar por la organización de los Angelinos de Los Ángeles hasta 2021. En la actual campaña, con los Cardenales de Lara, dejó balance de cuatro victorias y una derrota, confirmando que aún tiene fuego en el brazo.

Del otro lado se alza Randy Cueto. Su actuación, también ante Argentina, quedó grabada como la mejor apertura del torneo: ocho episodios con un solo jit permitido, sin carreras y seis ponches. En la Serie Nacional de Cuba fue simplemente dominante: siete triunfos sin derrotas, promedio de limpias de 1.85 en 73 entradas, WHIP de 1.07 y rivales reducidos a un promedio ofensivo de .211.

 Cuba llega con marca equilibrada de tres victorias y tres derrotas, pero con la certeza de que en los partidos grandes suele crecerse, como si el peligro despertara una memoria antigua. No parte como favorita, pero tampoco como víctima: trae en la sangre la costumbre de resistir, de esperar el momento exacto para golpear.

El Monumental Simón Bolívar será acogerá las banderas, tambores y gargantas fundidas. Hoy no se juega solo una semifinal: se pelea por la gloria continental.

Tomado de JIT