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Eide Pinar del RíoLa algarabìa no molesta en la Eide Ormani Arenado de Pinar del Río, más bien contagia a cualquiera que llegue hasta allí una mañana cualquiera.

La alegría de los más de 800 alumnos que se preparan para brillar por y para Cuba te atrapa, incluso antes de rebasar el portón de la entrada. 

Es temprano y algunos caminan por los pasillos del edificio docente para comenzar la sesión de clases, otros van como hormigas en fila hacia las áreas deportivas.

Cualquiera puede sorprenderse de que los alumnos de boxeo, enguantados y vestidos como listos para el combate, ensayen fintas y esquivas a un lado del parqueo de la entrada. 

Pero la dificultad que supone el deterioro en el gimnasio no significa de ninguna manera colgar los guantes.

Se trata de no ceder ante impedimentos objetivos como este, entendemos las limitaciones que tenemos en las actuales circunstancias, pero abandonar la práctica deportiva no está en nuestros planes, asegura con firmeza su director, Ramón Luis García Gil.

El recinto, golpeado sin piedad por ciclones y por los estragos que deja sobre cualquier ámbito social en Cuba el bloqueo de los Estados Unidos, se resiste a cerrar sus puertas.

No encontrará, quien vaya allí, un panorama equiparable al deterioro lógico de la estructura, ya sea por el implacable paso del tiempo o por el huracán Ian hace unos años, que se ensañó con esta fábrica de campeones. 

Si la adversidad hace crecer a quien se propone salir de ella, los que laboran allí son gigantes; a cada tropiezo responden con una alternativa, y eso les ha ganado estar entre las mejores escuelas de iniciación deportiva del país, en el recién concluido 2025.

Para que todo esté limpio y cuidado no hace falta mucho presupuesto, sino la voluntad y la entrega, y la responsabilidad,apuntó el directivo.

El voleibol y el baloncesto dejaron el tabloncillo habitual, pero para entrenar cuentan con la sala polivalente 19 de Noviembre, a escasos metros. Lo mismo pasa con la gimnasia, el balonmano y el judo, que no por "mudarse" dejaron de obtener resultados sorprendentes en los juegos escolares nacionales.

No se puede pensar ahora mismo en una solución para el parque de piscinas, pero tampoco renunciamos a la práctica de deportes acuáticos. Por eso tenemos el aula anexa en la escuela Pedro Téllez, y allí entrenan nuestros alumnos, explicó García Gil, quien parece tener respuestas para casi todas las preguntas y para casi todos los problemas. 

Cuenta el director, con entusiasmo y sano orgullo, que tiene una cobertura docente envidiable, y habla con respeto de los profesores de deporte, pero baja el volumen de la voz para resaltar el mérito propio.

Porque también se puede encontrar con aulas en excelente estado y se nota la preocupación por el área residencial para los alumnos internos.

En el 2024, recibió el premio anual de la ciencia que otorga el Inder, por su contribución al rescate del patrimonio de ese centro; porque con sus propias manos repara puertas, pupitres y todo cuanto está a su alcance.

Muestra como la joya más valiosa el terreno de softbol y beisbol, del que han salido los campeones nacionales en la bola blanda, de la arena para el voley de playa, y habla del terreno de fútbol y el reto que significa mantenerlo con la hierba corta, a la vez que mira críticamente los banquillos sin techo.

De allí han salido estelares de ayer, y aún da frutos en el presente, como Luis Gustavo Naveda, quien recientemente integró la selección que obtuvo el boleto a la Copa Mundial Sub-17 de la Fifa de Catar 2026.

Este terreno y esta escuela significan mucho para mí, aquí y en mi tierra natal, Viñales, me formé como lo que soy. Todo lo debo a mis profesores y a la oportunidad que he tenido de aprender y jugar al fútbol aquí, comentó el joven futbolista para JIT.

De allí han salido campeones olímpicos como Mijaín López, Idalys Ortiz, Pedro Luis Lazo, Omar Linares, Roniel Iglesias, Héctor Millán, Marlenis Costa y otros que conforman una lista envidiable, no solo para otras provincias, sino que por ella pasaron más campeones que los que pueden contar la mayoría de países del continente.

Aunque más allá de los éxitos que no dejará de perseguir el sistema deportivo cubano, los que tienen a su cuidado el legado fidelista y la concepción del deporte como derecho del pueblo, saben que su objeto trasciende los límites del estadio y se convierte en un logro social.

Hombres como Ramón Luis sostienen ese legado, que comenzó a forjarse mucho antes de que ocuparan esa instalación en octubre de 1979, porque fue creada por decreto ministerial en el año 1963.

Y para sumar páginas a una envidiable historia, radicó en el Ateneo Deportivo fundado el 26 de julio de 1961 como una de las primeras instalaciones deportivas construida por la Revolución.

Ese legado de 65 años de historia, los mismos que de creado el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) solo se sostiene si está en buenas manos. 

Y la Eide Ormani Arenado de Pinar del Río, a pesar de enfrentar fuerzas tan potentes como la de un huracán, está en manos de hombres y mujeres que la cuidan para que siga pariendo campeones.

Tomado de JIT