Diorgina y Yisnoly se colgaron el oro en Asunción C2 a 500 metros, con un tiempo de 2:24.33.Desde hace unos años el deporte cubano, en especial el canotaje, ha visto el ascenso de una de las mejores deportistas de nuestro país y de América: Yarisleidis Cirilo Duboys. Sin embargo, pocos esperaban que su hermana menor Diorgina Castillo Duboys siguiera sus pasos, y que también se consolidara en el mismo deporte hasta ser reconocida como la mejor atleta novata en el 2025 en la provincia.
“Comencé en el deporte a los 12 años, cuando me captaron para ir a la Academia de Caimanera, justamente en la misma disciplina que mi hermana, quien ha sido mi máximo ejemplo e inspiración”, comenta Diorgina, que inició su trayectoria deportiva en la modalidad de canoa.
El 2025 resultó ser un positivo año para el país en competencias juveniles internacionales, sobre todo para el Alto Oriente Cubano, que tuvo presencia de atletas en los Panamericanos Junior de Asunción, entre ellos, sobresalió Diorgina.
“Fueron meses de preparación, desde enero a diciembre, que exigieron mucho sacrificio y esfuerzo antes de cada competencia, pero lo más importante fueron esos resultados”, agrega la joven que fue oro en la cita de Asunción en la modalidad C2 a 500 metros, al marcar un crono de 2:24.33 junto a su compañera Yisnoly López Lamadrid.
“Todos los pronósticos para las competiciones se cumplieron; estoy muy feliz de poder dar alegrías a la gente”, refleja Diorgina, que con la humildad que le caracteriza agradece con emoción cada estímulo que recibe.
Para la menor de las hermanas Duboys era prácticamente imposible imaginar lo que ha logrado a sus 17 años, sin dudas, solo el comienzo de algo mayor.
“Cada reconocimiento lleva el nombre de mis entrenadores y mi familia”, expone.
Detrás del éxito, la mayor de las Duboys
Tal como lo comparte Diorgina y Yarisleidis, detrás de sus resultados existe una persona que con su apoyo a sido vital para las jóvenes piragüistas guantanameras, Yaritza Duboys Ramírez, su madre.
“Al principio era extraño saber que estarían en el deporte, a veces lejos de la casa, pero a los entrenadores le agradezco toda la preocupación y entrega con cada una de ellas, ya que han influido en su formación personal y deportiva.
“La emoción es enorme, ver a mis hijas felices haciendo lo que les gusta me llena de orgullo; pocas palabras puedo decir, estoy muy feliz por mis pequeñas”, agrega Yaritza, quien no esconde la satisfacción al hablar de sus hijas.
“Es un desafío inmenso llegar a una cita multideportiva o campeonato mundial, la decisión está en el deportista, que debe ser capaz de decidir y forjar su propio camino con disciplina y entrega”, agrega Diorgina.
“Es un sueño poder llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles dentro de dos años, pero ahora lo que corresponde es concentrarme en las competencias para ir sumando méritos que me permitan llegar”, concluye Diorgina, que en este 2026 tendrá el objetivo de mantenerse dentro de la cúspide del deporte cubano.




