Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado de la República de Cuba, participó en la Cumbre Parlamentaria de América Latina y el Caribe, celebrada en la sede permanente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) en Panamá.
El evento, según el periódico Juventud Rebelde, reunió a las máximas autoridades legislativas de la región, a 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá convocado por Simón Bolívar, con el propósito de fortalecer la cooperación interparlamentaria y concertar compromisos en torno a integración, paz, democracia, multilateralismo, gobernanza, acción climática y desarrollo sostenible.
En su intervención, Mari Machado trasladó un saludo del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, y de los diputados cubanos, al tiempo que recordó las palabras de Bolívar sobre la unidad regional.
La vicepresidenta señaló que la Cumbre Parlamentaria se desarrolla en un contexto delicado para América Latina y el Caribe, marcado por amenazas a la Proclama de la región como Zona de Paz, suscrita en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana en 2014 y ratificada por el Parlatino en 2024.
Ratificó la condena de Cuba a la agresión militar del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela el 3 de enero de 2026, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y de la diputada Cilia Flores, y en la cual perdieron la vida 32 combatientes cubanos.
Mari Machado calificó el hecho como un acto de terrorismo de Estado y una violación del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, con consecuencias peligrosas para la comunidad internacional.
Denunció que las amenazas imperiales se extienden a otros países de la región y del mundo, y recordó que Cuba ha sufrido durante más de seis décadas el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, condenado de forma reiterada en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ante los líderes parlamentarios, afirmó que el gobierno estadounidense pretende reeditar la Doctrina Monroe para controlar las riquezas naturales de la región, mientras que los parlamentarios cubanos defienden el multilateralismo y rechazan la guerra, el saqueo y las medidas coercitivas unilaterales.
Destacó la relevancia del encuentro convocado por el Parlatino y la disposición de Cuba a institucionalizar la cooperación legislativa y mantener el intercambio de experiencias, así como a continuar brindando solidaridad y cooperación a la región.
En vísperas del aniversario 173 del natalicio de José Martí, citó sus palabras en el ensayo Nuestra América, cuando expresó: “¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”», concluyó Mari Machado.
La Cumbre Parlamentaria de América Latina y el Caribe se celebra por primera vez en la historia como antesala al Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026.
El evento, según el periódico Juventud Rebelde, reunió a las máximas autoridades legislativas de la región, a 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá convocado por Simón Bolívar, con el propósito de fortalecer la cooperación interparlamentaria y concertar compromisos en torno a integración, paz, democracia, multilateralismo, gobernanza, acción climática y desarrollo sostenible.
En su intervención, Mari Machado trasladó un saludo del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, y de los diputados cubanos, al tiempo que recordó las palabras de Bolívar sobre la unidad regional.
La vicepresidenta señaló que la Cumbre Parlamentaria se desarrolla en un contexto delicado para América Latina y el Caribe, marcado por amenazas a la Proclama de la región como Zona de Paz, suscrita en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana en 2014 y ratificada por el Parlatino en 2024.
Ratificó la condena de Cuba a la agresión militar del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela el 3 de enero de 2026, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y de la diputada Cilia Flores, y en la cual perdieron la vida 32 combatientes cubanos.
Mari Machado calificó el hecho como un acto de terrorismo de Estado y una violación del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, con consecuencias peligrosas para la comunidad internacional.
Denunció que las amenazas imperiales se extienden a otros países de la región y del mundo, y recordó que Cuba ha sufrido durante más de seis décadas el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, condenado de forma reiterada en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ante los líderes parlamentarios, afirmó que el gobierno estadounidense pretende reeditar la Doctrina Monroe para controlar las riquezas naturales de la región, mientras que los parlamentarios cubanos defienden el multilateralismo y rechazan la guerra, el saqueo y las medidas coercitivas unilaterales.
Destacó la relevancia del encuentro convocado por el Parlatino y la disposición de Cuba a institucionalizar la cooperación legislativa y mantener el intercambio de experiencias, así como a continuar brindando solidaridad y cooperación a la región.
En vísperas del aniversario 173 del natalicio de José Martí, citó sus palabras en el ensayo Nuestra América, cuando expresó: ¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes, concluyó Mari Machado.
Tomado de la ACN




