Imprimir

1101 UNESCOCuba denunció hoy ante un foro intergubernamental de la Unesco la escalada de agresividad del Gobierno de Estados Unidos, y sus consecuencias para el sector de la cultura.

La diplomática Laura Álvarez ofreció detalles sobre el aumento de la política hostil estadounidense, con el bloqueo petrolero, y su impacto en ámbitos como las políticas públicas, la formación artística y el intercambio cultural.

Durante la Decimonovena Sesión del Comité Intergubernamental encargado de abordar la Convención del 2005 para la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, Álvarez explicó que con la orden ejecutiva firmada el pasado 29 de enero por el presidente Donald Trump, Washington amenaza con la imposición de aranceles a los países que le suministren o vendan petróleo a Cuba.

La integrante de la Delegación Permanente de la isla ante la Unesco subrayó que esta decisión recrudece una ilegal política de asfixia y castigo colectivo, mantenida por más de seis décadas.

Lamentamos que, cuando podríamos estar evocando, junto a ustedes, la contribución de Cuba a la celebración del 20 aniversario de esta Convención, tanto con la participación de nuestros artistas en esta sede, como desde el territorio nacional, debamos utilizar este espacio para realizar una denuncia sobre el crimen que se comete, afirmó.

Reiteró que Cuba es un país de paz y seguro, obligado por la nueva cruzada de Washington, y en particular sus consecuencias en el sistema energético, a cancelar importantes eventos culturales y a trasladar, con serias limitaciones técnicas, numerosas iniciativas del espacio presencial al digital.

Todo esto afecta la vida artística y creativa de nuestro pueblo, por lo que el bloqueo estadounidense y su recrudecimiento amenazan severamente el cumplimiento de la Convención del 2005, limitan el desarrollo de nuestros artistas y creadores y restringen, además, el acceso de otros pueblos a la riqueza cultural cubana, expuso.

La diplomática cubana recordó que ante esta situación la nación caribeña no está sola, al contar con el respaldo y la solidaridad de cientos de artistas e intelectuales de todo el mundo, a quienes agradeció su postura.

Tomado de la ACN