Aunque la obtención de compost y humus de lombriz se comporta al 101 y 92 por ciento, respectivamente, en lo que va de año, la capacidad productiva de materia orgánica no cubre las áreas dedicadas a los cultivos en la provincia de Guantánamo.
Teudys Limeres Jiménez, jefe del Departamento de Suelos en la Delegación de la Agricultura, aseguró que por esa razón se destinan los mayores volúmenes de esos abonos a la agricultura urbana, suburbana y familiar para la producción de hortalizas en organopónicos, cultivos semiprotegidos, huertos y parcelas.
Explicó que la provincia dispone de 41 mil 400 hectáreas de organopónicos, 19 mil 300 de cultivos semiprotegidos y 559 en huertos, que demandan grandes cantidades de materia orgánica, fundamentalmente cachaza de la industria azucarera destinada a la producción de humus de lombriz.
Apuntó asimismo los altos volúmenes del abono requeridos para la siembra de café en Maisí, tras el paso del huracán Matthew que arrasó con las plantaciones del cerezo.
Aseguró que con el propósito de impulsar el programa de producción y aplicación de abonos orgánicos, se indicó crear centros para el desarrollo de esa actividad en los municipios, teniendo en cuenta la tecnología (lombricultura o compost) más apropiada en cada uno de ellos.
Al decir de Limeres Jiménez en la provincia, con el mayor por ciento de sus suelos carentes de condiciones físico-químicas y gran parte afectados por la salinidad, debe lograrse el suministro sistemático de materia orgánica, aportadora de nutrientes para el mejoramiento de aquellos, el saludable crecimiento de las plantaciones y el incremento de los rendimientos agrícolas.
Finalmente el jefe del Departamento de Suelos exhortó a la producción local de humus y compost, práctica usada tradicionalmente por los campesinos y relegada en muchos lugares con la importación de fertilizantes químicos que, según el directivo, resultan más efectivos cuando son acompañados de materia orgánica.