Un estudio científico realizado por especialistas de la Unidad provincial de Servicios Ambientales (Upsa) determinó que el melón de costa, un cactus endémico de la Reserva Ecológica Hatibonico amenazado por la fragmentación de su hábitat, no tiene síntomas de reducción poblacional en esa área protegida ubicada al Oeste de la bahía de Guantánamo.
Las pesquisas concluyeron que el Melocactus evae (su nombre científico) dispone de emporios abundantes, dispersos y se regenera de forma natural al 97 por ciento en la citada Reserva ocupante de territorios de los municipios de Niceto Pérez y Caimanera, ubicados en la franja costera sur de la oriental provincia.
El melón de costa se desarrolla en sitios desprovistos de vegetación, pues no soporta la competencia ni la asociación con otras especies. Se trata de un vegetal heliófilo (requiere del Sol directo para su desarrollo) que con insolaciones prolongadas su metabolismo, crecimiento y actividad es mayor.
Su tallo generalmente alcanza de 15 a 20 centímetros (cm) y las espinas son ligeramente aciculares y flexibles. El cefalio (estructura de lana colorida y brillosa) es cilíndrico, ligeramente aplanado, con espinas rígidas, finas, de color rojo y naranja. Las flores son rosado purpúreas de 7 a 9 milímetros de diámetro.
Los cactus son plantas caracterizadas por acumular grandes cantidades de agua en sus tallos, raíces y hojas, lo que les permite aguantar periodos largos de tiempo sin el vital líquido. Muchas personas le atribuyen diferentes usos y utilidades, sobre todo ornamentales.