Imprimir

zopiedra

Atractiva opción de verano deviene el Zoológico de Piedra, único en el mundo, ubicado en la finca cafetalera San Lorenzo, del Alto de Boquerón, en el municipio de Manuel Tames, a unos 24 kilómetros al nordeste de la ciudad de Guantánamo.

La alta afluencia de personas, con variado público, nacional y extranjero, incluye visitas coordinadas de planes vacacionales del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas, entre otros organismos y organizaciones, declaró Noelvis Ramírez, directora en funciones de la institución.

Agregó que diariamente reciben de 300 a 500 vacacionistas, entre ellos visitantes foráneos que llegan por paquetes turísticos, quienes refieren elogios para esta monumental obra declarada Patrimonio de la Cultura Nacional, el 26 de junio de 1985 y nacida el 21 de diciembre de 1977,  de las manos del campesino Ángel Iñigo Blanco De Anaya, escultor empírico.

El visitante, al llegar, recibe con la bienvenida una explicación detallada del
zoológico, así como también de las normas de conducta a seguir: no tocar las esculturas ni subirse encima de estas, pues muchas personas lo hacen para tomarse fotos, explicó.

Un guía acompaña a los vacacionistas por el empinado trayecto de dos kilómetros, en el cual aprecia las 426 obras representativas en su mayoría del reino animal, esculpidas en roca caliza del propio lugar, con herramientas rústicas como hacha, martillo, cincel, barreta y escofina por Iñigo Blanco y su hijo Ángel Iñigo Pérez, ayudante y continuador de la obra tras la desaparición física de su padre en 2014.

El recorrido hasta la parte más alta cuenta 324 escalones y 245 para el regreso, pero los visitantes lo transitan complacidos por la belleza de las esculturas, el clima y la vegetación del sitio, rodeado de árboles frutales y maderables que se mezclan con el cafeto, además de una vista de inigualable hermosura desde 750 metros de altura sobre el nivel del mar.

En el restaurante de la instalación se pueden degustar platos típicos de la comida cubana o disfrutar de las opciones del bar, cafetería y servicio de parrillada, además de las ofertas de una tienda de Artex, que vence en alta demandada figuras de piedra talladas en miniatura.

Ángel Iñigo, hijo y continuador de la obra, aseguró que  “este lugar tiene ambiente para muchas más opciones, puede convertirse en pequeño polo turístico, tiene condiciones naturales, culturales e históricas…, y si pensamos como país, como ha pedido el presidente Miguel Diaz-Canel Bermúdez, debemos explotar este potencial”.