Miguel Pineda Bell es un líder natural. Se descubre en su dialogo. Habla con humildad y orgullo del trabajo cederista en la zona 17 del reparto Villa Toa, en la ciudad de Guantánamo, Vanguardia Nacional por más de cinco años consecutivos, destacada en las donaciones voluntarias de sangre y receptora de importantes visitas internacionales.
El prontuario de Pineda lo reconoce presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR), organizador de zona y desde hace 15 años coordinador en el reparto Villa Toa, exitoso curiculum por el cual merece ahora la medalla Por la Unidad y la Defensa del Barrio, aprobada por el Consejo de Estado.
El reconocimiento lo mantiene feliz, pero no lo considera un premio personal, sino resultado del trabajo conjunto con todos los factores de la comunidad: la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la asociación de combatientes, el núcleo zonal del Partido, el delegado de la circunscripción y los más de 900 cederistas, quienes asumen con dignidad cualquier tarea.
Al hablar de su labor cederista resalta el intercambio de los pobladores de Villa Toa con amigos de otras latitudes y líderes del país: delegaciones de República Dominicana, las Madres de la Plaza de Mayo, de Argentina; encuentro con Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y Olga Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
De sus inicios en la mayor organización de masas del país, el carismático interlocutor rememora que “aunque los tiempos y el contexto para los cuáles surgieron los CDR son diferentes, la esencia es la misma: mantener la vigilancia popular revolucionaria y la unidad del barrio”.
Precisa que son momentos en que el país necesita del apoyo de todos para enfrentar la situación energética, causada por el agravamiento del bloqueo del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
“En nuestra zona, implementamos medidas de ahorro que incluyen cesar el alumbrado público a las cinco de la mañana por quienes están de guardia en esos lugares; cada hogar está comprometido en apagar al menos una lámpara de las que habitualmente utilizan y a través de la FMC se llama a las familias a desplazar la cocción de los alimentos fuera del horario pico¨, comenta el cederista.
Sobre los preparativos para esperar el 28 de Septiembre el entrevistado asegura que siempre la efeméride la celebran “por todo lo alto: cerdo asado, platos típicos y una fraternal competencia entre los 13 CDR de la zona, que se disputan el mejor rumbón, alegría que contagia a todos”.
Miguel Pineda Bell es un hombre de pueblo, sencillo y “cederista de nacimiento”, porque llegó al mundo un 26 se septiembre de 1960, dos días antes de la inolvidable concentración habanera que dio origen a la mayor organización de masas del país, cuando al concierto de los petardos contrarrevolucionarios Fidel anunció al mundo:
"Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva. Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo".