Según la OMS el tabaquismo es el principal causante de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la cual afecta a más de 200 millones de personas en el mundo, es responsable de alrededor de tres millones de fallecidos cada año, es la sexta causa de muerte y discapacidad en países de bajos ingresos.
Por eso, este año bajo el lema Toma conciencia y respira vida, la campaña por el Día Mundial de esa enfermedad, celebrada recientemente, convocó a batallar por la disminución del humo de tabaco, sobre todo, el ajeno, tanto en espacios cerrados como abiertos, así como a evitar la inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas, también causantes de la patología.
La EPOC es generalmente progresiva y se asocia a una respuesta inflamatoria crónica exacerbada de las vías aéreas y de los pulmones, en respuesta a partículas o gases tóxicos. Entre los síntomas más frecuentes están la falta de aire, expectoración anormal y la tos crónica.
Se puede evitar siempre y cuando se realicen acciones urgentes para reducir los factores de riesgo subyacentes, especialmente el consumo de tabaco, así como la contaminación que se produce en muchas comunidades con la utilización de combustibles de biomasa para cocinar y realizar otras tareas domésticas, entre otros.
Especialistas llaman a las personas que la padecen a no esperar el agravamiento de los síntomas para acudir al médico, porque aunque la enfermedad no tiene cura, con un diagnóstico oportuno y tratamiento se retrasa la progresión, se controlan las complicaciones… y, por ende, mejora la calidad de vida de los pacientes.