Los 79 colaboradores guantanameros regresados de Bolivia y Ecuador rechazaron la política injerencista norteamericana, tras el reciente golpe de Estado al presidente constitucional Evo Morales y la arbitraria decisión de Lenín Moreno de terminar la cooperación asistencial con Cuba, a la vez que subrayaron la voluntad y disposición de prestar ayuda médica en esos países o cualquier otra nación del mundo.
En sucesivos arribos a la Patria denunciaron que serán los sectores más humildes de la población, los que sufrirán desatención médica y el consabido deterioro de la salud, que implicará la elevación de la morbilidad y mortalidad por patologías diversas.
En Ecuador, los galenos y técnicos cubanos cubrieron un amplio espectro de especialidades, en lugares carentes de asistencia, cuyas poblaciones vuelven a estar desprotegidas.
Por su parte, en Bolivia, la Brigada Médica de la mayor de las Antillas, estuvo por 13 años en diversos puntos de la geografía andina, donde salvó 110 mil vidas y devolvió o mejoró la visión a alrededor de 700 mil personas, entre lugareños y pacientes de países vecinos.
Del 17 al 21 de noviembre arribaron a la provincia los 33 guantanameros que prestaban asistencia médica en Bolivia y los 46 que estaban en Ecuador, quienes fueron recibidos por Rafael Pérez Fernández, miembro del Comité Central del Partido y primer secretario en la provincia; Roilder Romero Frómeta, director de Salud en el territorio, y Daisy Véliz Bravo, secretaria general de la FMC a igual instancia.
Entre las muchas declaraciones de los colaboradores, Uver Matos Díaz, a nombre de sus colegas, agradeció la acogida, patentizó la satisfacción del deber cumplido y reiteró la disposición de continuar colaborando con esas hermanas naciones.